No me creo ni por un instante la versión de que a Sebastián Villa lo dejaron afuera del Mundial por “planificación deportiva” luego de un escándalo nacional donde incluso hasta la Defensoría del Pueblo protestó por incluirlo al estar condenado por violencia machista.
#Noticias l La Defensora del Pueblo pide excluir a Sebastián Villa de la Selección Colombia para el Mundial
— 360 Radio (@360RadioCo) May 17, 2026
La designación del delantero Sebastián Villa en la lista preliminar de la Selección Colombia para la Copa del Mundo desató un fuerte choque institucional…
Súper coincidencial que le pasara a él y no a otro jugador cuando durante días el país estuvo encendido recordando cómo al ‘Bolillo’ lo sacaron (en una de las mejores decisiones que han tenido) de su rol como DT luego del escándalo que protagonizó al golpear a su pareja.
Y por supuesto, luego de ver durante días a los FIFAS hombres cis defendiendo lo indefendible (porque lo de Dani Alves es una enorme prueba de que no importa si te comportas como el protagonista de GTA, con el poder y dinero suficiente nunca se te arruinará la vida), menospreciando una condena judicial real y diciendo por enésima vez ‘pobrecitos los hombres’, al parecer la Federación volvió a tener algo de lucidez y sacar a Villa de la convocatoria. Pero no porque piensen en el machismo, sino, como toda buena corporación, en la plata.
Porque claro, no es que tengan un historial excelente en ese aspecto. Años de vetar a jugadoras que exigían equidad en salarios y en trato o que denunciaban acoso sexual. Años de subestimarlas. Años de pagarles mal y quitarles la Liga, incluso, tenían que ser remediados con algo. Porque no… no es solo ir a expensas de ellas a tomarse fotos cuando ganan (y seguirlas tratando de ‘niñas’, niñas problemáticas).
Es hacer algo contundente para que al fin los patrocinadores les crean que al fin dejaron de subestimar a las mujeres, de ser machistas y solamente verlas como cosas, y que vean, que sus “heroínas” pueden ser patrocinadas con marcas femeninas que tienen dinero. Incluso ellos, porque “también las mujeres hacen parte de este mundial”.
No lo digo porque el director del periódico en el que trabajo sea mi jefe. Sería insultante para mi inteligencia creer que no tengo mis propias posiciones.
No deja de ser irónico que los patrocinadores que presionaron a la Federación por la convocatoria de Villa y la mala imagen que eso habría dejado, no le dijeron nada a Jesurún por organizar un cartel de reventa de boletería o terminar detenido en Miami https://t.co/wKOaJmHxxu
— Alejandro Pino Calad (@PinoCalad) May 26, 2026
Pero sí, años de cubrir cómo se ha subestimado estructuralmente a las mujeres en la Selección Colombia Femenina, incluso por parte de colegas hombres (y sí que lo sufrí en un programa en vivo en Red + en ese ambiente donde te miran como un bicho raro si no eres ‘deseable’ o si alzas mucho la voz), me han dado la autoridad para concluir que esto solo es una jugada de márketing.
Una más para cubrir y tapar años de abusos, años de vetos, años de silenciamientos hacia jugadoras que pedían las mismas condiciones de sus pares masculinos. Poder jugar dignamente. Pero ahora, Villa solamente es un chivo expiatorio para decir que sí, nunca fueron machistas. Que son “sororos” con las mujeres. Que se les debe respetar, mientras siguen burlándose de ellas, y vetándolas y callándolas a conveniencia.
Si hubieran tenido un poco de coherencia, Villa ni habría sido convocado
Cabría decir que de la plata que se gane la Federación de las marcas femeninas incautas que logren patrocinar a los jugadores en el Mundial, deberían sacar un rubro para darle a Néstor Lorenzo un cursito de género. No sea que le pase como al Bolillo y un incidente así lo termine sacando, aunque eso es más probable si no llegamos a pasar de primera ronda. Pero Lorenzo solo es un síntoma estructural: ni debió llamar a alguien que fue condenado por la justicia. Ni la Federación avalarlo y solo hacer control de daños hasta que presionó la opinión pública. Bueno, no es que esperase algo de una organización cuyo presidente incluso terminó preso en Estados Unidos por un escándalo en la Copa América 2024.
Básicamente, todo se reduce a esto: otro control de daños donde se usa el feminismo corporativo para poder quedar bien, no porque en verdad haya una conciencia estructural sobre el machismo y la misoginia que han aplicado con impunidad - y por años- contra sus jugadoras. Y lo que me digan los FIFAS hombres ofendidos (porque me los conozco, mi principal ‘maldición’ es ser mujer y no estar en la cocina, de hecho ando cocinando mientras escribo esto) no cambiará eso.
¿Que Villa se lo merecía? Desde el día uno. Pero el feminismo solo se aplica en las corporaciones, y más en una tan hipócrita como la Federación Colombiana de Fútbol, y más cuando si solamente se trata de obtener plata. Vamos a ver qué marcas de toallas higiénicas se les comen el cuento y por mí no se preocupen: al ser mío el terreno de la moda no es que me muera si me vetan a mí también de alguno de sus partidos, como les pasó a las jugadoras que ahora tanto dicen admirar y defender.
