Complicada e inestable, así ha sido la relación entre Laura Zapata y Thalía que se terminó de romper con la muerte de la madre de ambas en 2011, Yolanda Miranda Mange.
Pese a toda la controversia que ha girado entre ellas, había una persona que las mantenía en contacto la presencia de la abuela Eva Mange, quien falleció el pasado 24 de junio a los 104 años.
Meses antes de suceder ese acontecimiento, Laura había ofrecido una entrevista donde aseguraba que la relación con su hermana Thalía se rompería tras la muerte de su abuela.
“Probablemente cuando mi abuela se vaya, cuando mi abuela ya no esté en este plano, probablemente esa relación se rompa para siempre”, dijo tajante la actriz a la periodista Inés Romero para su canal de Youtube.
Zapata lamentó que su familia estuviera fragmentada desde hace muchos años y responsabilizó a su madre, asegurando que las crio siempre “en competencia”.
“Desafortunadamente, mi mamá, que Dios la tenga en su santa gloria, hizo un grupo de hermanas, siempre en competencia”.
Su abuela fue el punto de unión
Según la revista Hola, Zapata ha reconocido en reiteradas oportunidades que la interprete de “Amor a la Mexicana” y “Marimar” siempre estuvo pendiente de la salud de su abuela y se mantuvo siempre cerca, a través de mensajes, llamadas o en las visitas que solía hacerle cuando la cantante se encontraba en México.
Laura Zapata pasó su vida al lado de su abuela Eva, pues desde que su madre se casó con el padre de Thalía y Ernestina Sodi, nunca simpatizó con él, pero mantuvo buenas relaciones con sus hermanas.
Pero esta historia de rivalidades entre hermanas se convierte en una pesadilla, cuando Laura Zapata y Ernestina Sodi son secuestradas en septiembre de 2002.
El secuestro, otro detonante
En un artículo publicado por la agencia EFE el 11 de septiembre de ese año, explicaba que la propia Thalía se había trasladado desde Estados Unidos a México, acompañada por su marido, Tommy Mottola, para seguir de cerca lo que sucedía con sus hermanas.
Asimismo, que fue Mottola quien contrató a expertos estadounidenses en resolución de este tipo de casos para negociar con los delincuentes.
En el libro que escribió Ernestina “Libranos del mal”, explicó que fue la cantante quien pagó el rescate de ambas, situación que asegura lejos de unirlas las alejó, precisó Trending México.
El caso se manejó con tanto hermetismo que los pocos detalles que se conocían en los medios era que pasaron 18 días secuestradas. Varios llegaron a asegurar que la negociación terminó en que los secuestradores bajaron la cantidad que solicitaban de cinco millones de dólares a un millón por el rescate.
La muerte de su madre fue la ruptura
La muerte de la madre de las tres hermanas fue el acontecimiento que terminó de romper con todo. Thalía en contra de la voluntad de Laura se llevó los restos de su progenitora a Nueva York.
Años después Zapata interpuso una demanda legal contra Thalía por la manutención de Eva Mange. En esa oportunidad aseguró que no se estaba haciendo cargo económicamente de la parte que le correspondía darle a su abuela.
Por todos los acontecimientos ocurridos y la no presencia de Thalía y Ernestina en el funeral de Doña Eva, hace pensar que esta situación familiar terminó de resquebrajarse.
