Mitología animal: 10 creencias erradas sobre el Reino

Cuántas mentiras se dicen de los animales para nuestro regocijo. Historias que pueden llegar a ser muy perjudiciales para ellos y para nosotros.

Nuestra tendencia a creer que el mundo, e incluso todo el cosmos gira en torno a los humanos, nos ha valido varios EPIC FAIL. Ignorancia o soberbia, o una mezcla de ambas es la que opera cuando se trata de crear imaginarios del Reino Animal. Humanizarlos por ejemplo, ha causado eventos tan terribles como la muerte de Pampa, el tigre blanco,  a escopetazos en el Parque Metropolitano de Santiago, luego de que atacara a su confiado cuidador que pasó por alto los protocolos de seguridad, creyendo que el tigre era su “amigo”.

En evidencia. Existen mitos alentados por la literatura y el cine, que podrían contribuir a que sucedan estos casos fatales, pues consisten en dotar de “moral” y afectividad humana a los animales. A continuación 10 de estos mitos:

1. Animales suicidas: Si eres un gamer old school conocerás el popular video-juego Lemmings, en donde matarse era un juego. Estos pequeños roedores comunes y MUY abundantes en la tundra, taiga y praderas árticas de América y Eurasia se les atribuye la técnica  hardcore dark  de regulación demográfica por medio del suicidio. Esta creencia a causa del documental,  White Wilderness, realizado por Disney en 1958, en donde se afirma seudo-científicamente que se lanzarían en masa al agua para terminar con el sin sentido de la existencia. Actualmente los investigadores niegan esta afirmación ya que no hay pruebas contundentes que demuestren que es un fenómeno recurrente, propio de estos animalitos.

Pero ojo, se ha registrado que los animales caen en depresión y pueden llegar a morir a causa de ésta, dejando de comer. Vimos este dramático caso de supuestos suicidios colectivos en  osos utilizados para extraer la bilis, un componente de los medicamentos que emplea la medicina tradicional china. Sin embargo, no existe una raza “suicida” per se.

2. Ratones adictos al queso: El libro cabecera de emprendedores que seguro cada mañana se levantan repitiendo “Es Posible”, hace eco de esta popular creencia. “¿Quién se llevó mi queso?”  tiene de protagonistas a dos ratones que se las ingenian para robar el queso de los liliputienses. ¡¡Pero nada que ver!! Los ratones “fisgón” y “escurridizo” hubiesen preferido mil veces los granos y las frutas que el incluso para ellos repelente cuajado lácteo.

También hay un sinfín de películas y caricaturas que muestran el cliché. No obstante, los ratones caen escasamente en las crueles trampas que utilizan el queso como sebo contradiciendo a este genial comercial:

3. La cobardía de la avestruz le hace esconder la cabeza: La analogía que surge cada vez que alguien se intimida con la realidad y sale corriendo es que “esconde la cabeza como la avestruz”. Y por supuesto, nos equivocamos. Este animal no “evade” el contexto, sino que se encuentra cavando para hacer nidos. Y claro, si surge algún peligro, intenta camuflarse como arbusto colocando su cabeza a ras de piso.

Mira  este clásico comercial, que alude a esta creencia:

4: El Correcaminos hace Bip-Bip y es el bueno de la película: El correcaminos o  cuco chaparral  (Geoco-ccyx californianus) recorre el desierto de Estados Unidos y México a 40 kilómetros por hora. Es un hecho. Por eso Warner lo tomó como personaje de una de sus más queridas caricaturas. Pero no es la víctima como en el programa. Es un exitoso depredador que mata a presas más grandes que él a punta de picotazos saiko. Es común verle con la serpiente llamada ofidio colgando de su pico, ya que no le cabe entero en el estómago.

5. Camellos y dromedarios guardan agua en sus jorobas: Los camellos tienen dos jorobas, mientras que el dromedario solo tiene una. Están hechas de grasa, no de agua y cuando se gastan estas reservas la joroba cae hacia un lado. Lo que sí es cierto es que almacenan agua, pero en su torrente sanguíneo. Por su hábitat y uso doméstico deben aprovechar de hidratarse cuando pueden. En esa instancia pueden llegar a beber 100 litros de agua en 10 minutos.

6. Perros y gatos ven en blanco y negro, y los toros solo el rojo: ¡Mentira! El toro se vuelve loco con el movimiento. El equipamiento de la trastornada  tauromaquia es rojo con el fin de que la sangre se mimetice. Y con respecto a los perros y los gatos, ya sabemos que no es cierto. En ésta infografía puedes encontrar cuáles son todos los colores que perciben estos y otros animales. 

7. Los peces son desmemoriados: Este es muy buen argumento para quienes se aficionan a los acuarios y dicen por ejemplo que “los peces no sufren porque no tienen memoria”. La verdad es que sí tienen, no mucha, pero no de tres segundos como retrata Dory en la película Buscando a Nemo. Si bien pudo socializar el tema del Mal de Alzheimer, un estudio australiano reveló que recuerdan a sus depredadores, tienen recuerdos de hasta hace un año y pueden aprender.

8. Los animales son modelo de perfección moral: Primero que nada no son humanos, por lo cual no podemos atribuir nuestros canones culturales y sociales a quienes responden a otro tipo de códigos que van más allá del clásico bien y mal. Sabemos que sí tienen consciencia, pero no por esto son modelos de rectitud y conservadurismo.

Vimos hace muy poco un dueño que abandonó a su perro pitbull por ser “gay” y la investigación del científico británico, George Murray Levick,en donde asegura que los pingüinos vivían en permanente “perversión, vandalismo y depravación”. Un verdadero clásico del ridículo. Por otra parte los animales sí que saben divertirse. Es cosa de ver cómo cada año se da la temporada de loros borrachos  o la gozadora y liberal vida sexual de los bonobos.

9. El camaleón cambia para camuflarse: Sirven sus cambios para este fin, pero en realidad que el camaleón cambie según la ocasión, responde también a sus estados de ánimo e interacción con otros individuos y regulación de la temperatura. Estos tres factores contribuyen a que su apariencia se modifique.

Según el libro escrito por Demócrito, en la antigüedad se creía que  :

  • la lengua del camaleón arrancada estando vivo servía para ganar un pleito al que la poseía
  • hacía tronar y llover si quemaban su cabeza y su tragadero con leña de roble o bien si se asaba su hígado en una teja roja
  • arrancado el ojo derecho del animal aún vivo y puesto en un vaso con leche de cabra, aclaraba la vista
  • su lengua atada a la cintura de una mujer estando en cinta le facilitaba el parto
  • su quijada derecha, llevada habitualmente, alejaba todo temor
  • su cola detenía el curso de los ríos

En fin, mitos que hacían del camaleón una verdadera víctima de la superstición.

10: Un año de perro equivale a 7 de humano: Esta creencia es muy extendida e incluso pecamos calculando la edad de nuestro can. Lo cierto es que sí tienen un crecimiento mucho más acelerado y cuando cumplen 10 años su cuerpo se encuentra en un proceso de senectud. Sin embargo esto varía de razas pequeñas a más grandes. Mientras el proceso de envejecimiento en razas pequeñas puede tardar en completarse otra década luego de la primera, los que pesan más de 25 kilos lo pueden hacer en la mitad de este tiempo.

A todo esto agregar que los conejos no disfrutan de las zanahorias,  los murciélagos no son ciegos, ni los koalas  son osos.