Realeza

“No hay motivos para morir en él”: Harry deja entrever que la muerte de su madre no fue un accidente

El duque de Sussex pasó por el túnel donde murió su madre y sorprendió con sus declaraciones

El príncipe Harry sigue sufriendo por la muerte de su madre.

El príncipe Harry ha empezado el 2023 en medio de escándalos luego de su documental en Netflix con su esposa Meghan Markle y ahora tras sus memorias con su libro Spare: En La Sombra, donde relata no solo algunas vivencias tras formar parte de la realeza británica, sino también sobre el amargo momento que vivió por la muerte de su madre la princesa Diana.

En medio de su dolor, el duque de Sussex decidió vivir en carne propia cómo fue el momento en el que su madre pasó por el túnel donde falleció tras un trágico accidente y sus palabras han sorprendido a los internautas.

La princesa del pueblo murió tras un trágico accidente en 1997 cuando apenas Harry tenía 12 años y tuvo que despedir a su madre en medio de un protocolo real que no le permitía expresar todo su dolor.

A sus 23 años, Harry tuvo el valor de conducir por el mismo lugar donde murió Lady Di y a la misma velocidad que ella lo hacia.

Las declaraciones de Harry que delatan que la muerte de su madre no fue un accidente

A sus 23 años, y en medio de la Copa Mundial de Rugby de 2007, Harry tuvo el valor de conducir por el mismo lugar donde murió Lady Di y a la misma velocidad que ella lo hacía.

“El Mundial me facilitó un chofer, y en mi primera noche en la Ciudad de la Luz, le pregunté si conocía el túnel donde mi madre murió. Observé sus ojos agrandándose en el retrovisor. El túnel se llama Pont de l’Alma, le dije. Él lo sabía. Quiero pasar por él, a 65 millas por hora, para ser preciso”, se lee en la publicación obtenida por People.

El hijo menor de Diana y el rey Carlos III asegura que tras pasar por el mismo lugar y a la misma velocidad se dio cuenta que no había un motivo para morir, lo que deja entrever que la muerte de su madre no fue un accidente.

“La velocidad exacta a la que supuestamente conducía el coche de mami, según la policía, en el momento del accidente. No 120 millas por hora, como informó originalmente la prensa (...) Salimos, esquivando el tráfico, cruzando el Ritz, donde mami comió por última vez con su novio, esa noche de agosto. Luego llegamos a la boca del túnel. Seguimos adelante, saltamos el borde de la entrada del túnel, el bache que supuestamente hizo que el Mercedes de mami se desviara de su curso, pero no era nada. Apenas y lo sentimos. Cuando el coche entró en el túnel, me incliné hacia delante, observé cómo la luz cambiaba a una especie de naranja y vi pasar los pilares de cemento. Los conté, conté los latidos de mi corazón y en unos segundos salimos del otro lado. Me senté. En voz baja dije: ¿Eso es todo? No es nada. Solo un túnel recto. Siempre había imaginado el túnel como un pasadizo traicionero, intrínsecamente peligroso, pero era solo un túnel corto, simple y sencillo. No hay motivo para que nadie muera dentro de él. Miré por fuera de la ventana: Otra vez (...) Había sido una muy mala idea. Había tenido un montón de malas ideas en mis 23 años, pero ésta estaba excepcionalmente mal concebida. Me dije a mí mismo que quería un cierre, pero en realidad no lo quería. En el fondo esperaba sentir en ese túnel lo que sentí cuando JLP me entregó los archivos policiales: incredulidad, duda. En cambio, esa fue la noche en que todas las dudas desaparecieron. Está muerta, pensé. Dios mío, realmente se ha ido para siempre. Tuve el cierre que estaba fingiendo buscar. Lo conseguí a raudales. Y ahora nunca sería capaz de deshacerme de él. Pensé que conducir el túnel pondría fin, o un breve cese al dolor, la década de dolor implacable. En cambio, trajo dolor, una terrible secuela de la historia”, cuenta en el libro Harry.

Sus desgarradoras palabras no pasaron desapercibidas frente a los internautas quienes recalcan que Harry no confía en la versión ofrecida por las autoridades y la de su familia.

“Un accidente. Harry no quiere vender, no lo necesita. Y todos sabemos que la corona británica es un castillo con muchas sombras, puntos ciegos y pasadizos”; “Es obvio que él sospecha que no fue un accidente y que la muerte de su mamá fue provocada”; “Bueno con esto dará rienda suelta a las conspiraciones que siempre han rodeado el accidente. Lo cierto es que los paparazzis, las copas de más en el conductor y la velocidad hicieron lo suyo. Lo único que me queda claro es que Harry quiere ver el mundo arder... quiere hacer sufrir a su familia, como él siente que lo hicieron sufrir a él”; “Más claro que el agua que la mataron”, comentan.

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