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Madre solo hay dos / NetflixLa lección sobre la maternidad que nos deja la exitosa serie ‘Madre solo hay dos’ de Netflix
Espectáculos 02/02/2021

La lección sobre la maternidad que nos deja la exitosa serie ‘Madre solo hay dos’ de Netflix

La producción mexicana ha atrapado a la audiencia y ya Netflix confirmó una segunda temporada.

La serie mexicana Madre solo hay dos de Netflix se ha convertido en una de las favoritas de la plataforma. Es una historia divertida y diferente que aborda la maternidad con un enfoque novedoso, pero que a la vez nos deja una gran lección.

Madre solo hay dos

Las actrices as actrices Ludwika Paleta y Paulina Goto protagonizan esta producción.

Con la protagonización de las actrices Ludwika Paleta y Paulina Goto, más que una comedia, la producción, sigue la línea de las dramamedia, un género que ha sabido explotar la creadora su, Carolina Rivera, en sus películas y series en las que ha participado.

Más allá de los enredos y risas que experimentamos con Madre solo hay, la serie representa un vehículo para abordar temas importantes y fuertes y permite acercarse a ellos.

La trama de Madre solo hay dos

Cuando pensamos en la maternidad nos enfocamos en el tema de que ser madre significa traer al mundo un hijo, pero ¿qué pasa si te das cuenta de que el bebé al que tanto das amor no resulta tuyo?

Madre solo hay dos

Las personalidades de ambas protagonistas chocan emocionalmente.

Mariana (Paulina Goto) y Ana (Ludwika Paleta) son mujeres totalmente diferentes. Mariana es una estudiante en universitaria veiteañera que dirige su vida de forma improvisada. Ana es una empresaria ya en sus cuarentas que quiere tener cada todo su entorno controlado. Lo único que tienen en común estas dos mujeres es que dan a luz el mismo día, en el mismo hospital y en el mismo cuarto.

Chocan emocionalmente por sus diferentes personalidades. Ambas desearían no volverse a ver jamás, pero por una mala (o buena) jugada del destino o una enfermera distraída, sus bebés son intercambiadas.

Madre solo hay dos

Las mujeres quedan sin aliento cuando se enteran de que el bebé con el que se han encariñado no fue el que trajeron al mundo.

Meses después, les informan del accidente que ocurrió en el hospital. Para el momento en que las madres se dan cuenta del intercambio, ya se encuentran apegadas a la que creían su hija. De esta manera dejan sus diferencias a un lado para poder convivir y estar cerca de las bebés. La situación las empuja a entrar una en la vida de la otra.

Madre solo hay una

Mariana y Ana se sienten desconsoladas ante el increíble drama que les pones el destino.

La profunda lección detrás de las risas

Madre solo hay dos nos deja la lección de que una la verdadera maternidad no solo se trata de traer al mundo un bebé. La esencia de ser mamá va mucho más allá.

No es un asunto de que “Ay, se confundieron los bebés. Toma el tuyo y dame el mío”. Las protagonistas logran trasmitirnos que la conexión maternal con un bebé va más allá del conocer que no se trata de querer a un hijo biológico.

Madre solo hay dos

Las madres ponen a un lado sus diferencias para poder estar cerca de sus hijos, tanto el biológico como el que ha tenido por error.

Una madre tiene un vínculo con su bebé, más allá de las circunstancias. La serie de nueve episodios se centra en todas las facetas de ser mamá, pero también de ser mujer, esposa, hermana e hija.

Desde las adversidades que enfrenta Ana en su vida profesional, que incluyen los comentarios misóginos, problemas con los padres y la orientación sexual de Mariana.

Dan el ejemplo de que todos los miembros de su familia, deben adaptarse a este nuevo estilo de vida.

La gran diferencia con otras producciones

Muchas series y películas retratan estos escenarios de una manera muy romántica, como si todo fuera perfecto, muy idealizado… pero en esta serie, ves a mujeres que sí, disfrutan y se divierten en el proceso, pero también está la parte de conflictos y los problemas reales a los que se enfrentan muchas mujeres”, expuso Paulina Goto .

 

Madre solo hay una

Más allá de las diferencias Ana y Mariana son unidas por la fuerza de la maternidad.

La producción normaliza temas como el hecho de que amamantar es algo natural e increíble. Y hay frases en los diálogos de la serie que dejan grandes lecciones.

“Ella es Valentina y ella es Mariana, su otra mamá. Y ella es Regina, mi otra hija. No es nada difícil, las dos somos mamás de las dos niñas”, explica el personaje de Ana a sus amigas, en uno de los momentos más conmovedores de la historia.

Madre solo hay dos  aborda temas como el machismo, la infidelidad, los problemas económicos y las enfermedades, entre otras tantas cosas que están vivimos los seres humanos en la vida diaria y que nos invitan a reflexionar.

Esta particular familia también enseñará mucho sobre el amor y el compromiso, que te dejarán esperando por una segunda temporada, ya confirmada por Netflix.

 

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