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‘No fue mi culpa. Colombia’: un canto a la memoria por las víctimas de violencia de género

Un tema que por fin se toca en el país en forma de ficción, recuerda a aquellas mujeres por las que jamás debimos decir “Ni Una Más”.

No fue mi culpa. Colombia
No fue mi culpa. Colombia, se transmite por Star + Latinoamérica (Disney)

¿Cómo es que Dios permite que un pajarito tan bueno y tan hermoso terminase muriendo de esta forma tan horrible?Esa es la pregunta que la hija de la abogada Ángela Iregui (Marcela Mar) hace cuando ha recogido a una pobre criatura que se estrelló contra el ventanal de su salón y que condensa perfectamente el sentimiento de quienes ven “No fue mi culpa. Colombia”, al mostrar 10 casos que condensan la historia truncada de forma violenta de miles de mujeres en el país.

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¿Cómo existen hombres que se atreven a dañar a niñas, mujeres, de múltiples, dolorosas y retorcidas formas? ¿Qué pasa por su cabeza? ¿Por qué estas mujeres tienen que truncar sus sueños, vidas e ilusiones por culpa de hombres que no saben querer ni tratar a las mujeres?

En ‘No fue mi culpa. Colombia’, Iregui, junto a su equipo legal conformado por los abogados Roberto (Rashed Stefenn) y Juliana ( Martina García), defenderán a mujeres y a sus familiares que encarnan casos famosos y anónimos. Allí se rememoran a través de desgarradoras historias ficticias casos como el de Rosa Elvira Cely, Yuliana Samboní o Natalia Ponce de León, por ejemplo. Pero no dejan a ninguna mujer por fuera: las víctimas van desde desde trabajadoras sexuales, pasando por víctimas del conflicto armado, hasta mujeres en lo alto de la escala social.

Y cada capítulo, emocionalmente devastador, muestra, con delicadeza y maestría (obra de Felipe Cano y Cecilia Vásquez) la realidad de toda una región que clama porque a las mujeres no las sigan matando. Tanto así que la versión nacional es precedida por No Fue Mi Culpa: Brasil y México.

PUBLIMETRO habló con Marcela Mar, Rashed Estefenn, Ana María Parra (escritora de la serie) y Cecilia Vásquez (co-directora) sobre la serie.

¿Cómo fue la construcción de esta serie desde lo real y la ficción?

Marcela Mar (MM) : La serie es un llamado de conciencia para todos como sociedad. Para ver cómo es nuestra responsabilidad desde cada orilla. Cuando llega la serie, buscaba un propósito con lo que tiene que ver con las mujeres. Encontré entonces a Yamile Roncancio, directora de Feminicidios Colombia, quien ha entregado su vida con sus amigas, sin ganar nada, para dar asesoramiento jurídico a las víctimas. Ella me aconsejó que debía tomar terapia antes de tomar sus clases. Esto, en razón de las imágenes que iba a ver. Y tuvo razón. Así construí el personaje, también con ayuda de la producción.

Cecilia Vásquez (CV) : Lo más difícil fue no revictimizar. Y para esto tuvimos ayuda de muchas víctimas, fundaciones, etc. Tampoco buscamos ser explícitos. Porque la idea es, más que contar la violencia, la vida que se perdió o lo que se perdió con esa víctima, (porque algunas no mueren) que igual tiene que seguir reconstruyendo su vida. Y construimos a Ángela pensando en el observador externo que ve y aprende sobre qué es esta violencia.

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Hay muchos victimarios. ¿Cómo fue también la representación de lo masculino?

CV: En esta serie en general los hombres son así. Entonces no queríamos justificarlos, pero sí hay una búsqueda para comprender por qué existen. Y por otro lado, construimos a hombres que son solidarios, que les duele, que son víctimas por el daño hecho a las mujeres de su vida. De este modo, tratamos de equilibrar.

Rashed Esteffen (RE) : La serie nos retrata, a los hombres, de manera muy cruda, en nuestra responsabilidad con estas situaciones. Es un homenaje doloroso, crudo, bello, realizado con los mejores profesionales a nivel continental. Como hombre me toca, en cuanto a la vergüenza de género. Y en cuanto a mi personaje, es un llamado a ser. A trascender. Y por otra parte, esto es un llamado de conciencia y atención. No para las mujeres, sino para nosotros.

—  Marcela Mar, protagonista de 'No fue mi culpa. Colombia'

Para mucha gente, a pesar de los casos, incontables, el feminicidio es ‘show’. No existe. ¿Qué les dirían con esta serie?

RE: ‘No Fue Mi Culpa’ pone el dedo en la llaga. Habla de lo que nadie quiere hablar. Pone sobre la mesa una temática necesaria. En muchos casos se ve la normalización del machismo y el abuso. ¿Cuándo, cómo hombres, cortaremos esto?

Ana María Parra (AP): Pienso que sencillamente, la honestidad, el compromiso y el profesionalismo con el que se hizo este trabajo lo dice todo. Es un trabajo serio, con investigación, con profundo conocimiento de las víctimas y las fundaciones encargadas de esto. No hacemos show de nada. Lo que proponemos es un espacio de show, reflexión y conversación sobre un tema que nos toca a todos.

Las sociedades ya tienen a la ficción donde asumen sus realidades. Creemos lo que nos muestran. El formato invita a pensar y a reflexionar, toca unos temas serios, importantes y profundos de una manera donde te obliga a ir más allá de la historia que te están contando. Eso me parece importante con todo el movimiento que se da ahora.

En medio de estos casos tan dolorosos y una justicia tan ciega como la colombiana…¿creen que hay esperanza?

MM: Quiero pensar que sí hay esperanza, cuando se tiene el valor como plataforma para proponer un tema como este, se está desenquistando algo. Hay que traer a la luz este tipo de historias y hablarlas, discernir y argumentar.

AP: Hay esperanza cuando ya se habla de esto en la ficción, genera conversación en nuestras familias, conocidos y vamos asimilando todo esto. Hay un cambio. Este es un principio de algo muy importante que ojalá siga un curso y sea más rápido.

CV: La esperanza está en la solidaridad de género, las redes están entre las mujeres. Más que el Estado, que debe estar. Y ahí está la esperanza: las mujeres no están solas. Se tienen entre ellas.

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