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Los embarazos infantiles son violencia, no una inspiración y no deberíamos normalizarlos

Un médico realizó un ultrasonido en vivo a una niña de 15 años embarazada y no debería ser espectáculo

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El pasado domingo 3 de octubre, organizaciones civiles autodenominadas provida junto a la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se manifestaron en contra de la reciente despenalización del aborto en México.

Con consignas, plegarias y pañuelos azules, los manifestantes se pronunciaron «a favor de la vida» en la denominada «Marcha a favor de la Mujer y de la Vida», que avanzó sobre las calles de la Ciudad de México.

Un médico realizó un ultrasonido a Ana, una adolescente de 15 años con 38 semanas de embarazo que -según los asistentes- se presentó voluntariamente frente a todos. El video que circuló en redes sociales, fue descrito como: “el conmovedor momento en que realizan una ecografía en la marcha @Afavormujervida”, causando gran indignación.

«Este es el hígado, el estomaguito ¿y qué ven ahí? En medio se ve el corazón latiendo«, dice el médico mientras los asistentes aplauden eufóricos. «¡Así suena el vientre materno!», se lee en otra descripción del video.

Ana apenas tiene 15 años pero la sociedad asume que ella decidió embarazarse, que «se descuidó» y que porque es mujer está cumpliendo su función de ser madre.

La violencia detrás de los embarazos de adolescentes y menores de edad

De acuerdo con la Cartilla de Derechos Sexuales de Adolescentes y Jóvenes, «las personas desde los 12 años tienen derecho a decidir de manera libre e informada sobre su vida reproductiva”. Sin embargo, detrás de los embarazos adolescentes y de menores de edad hay más violencia que una «historia inspiradora».

México es el país con mayor número de casos de abuso sexual infantil y embarazo adolescente a nivel mundial y según cifras del Consejo Nacional de Población (Conapo), también es el país con las tasas más altas de embarazos adolescentes con alrededor de 73 de cada 1.000 partos que corresponden a madres de 15 a 19 años.

La violencia contra la mujer es uno de los factores que conduce a embarazos no deseados, los cuales son una realidad alarmante en niñas y no deberían ser normalizados.

Muchas mujeres son víctimas de violencia sexual y eso incluye a menores de edad que son abusadas y forzadas a llevar un embarazo que termina atentando contra su vida.

Si la mujer no lo esperaba y se ve obligada a llevar el embarazo a cabo, entonces se convierte en una maternidad forzada.

No todas las mujeres tienen acceso a una educación sexual adecuada, ni tampoco a métodos anticonceptivos.

Hay mujeres que resultan embarazadas por diferentes motivos pero no quieren ser madres o no están preparadas para ello. Otras presentan condiciones que significan un riesgo para ella o el bebé. 

Legalizar el aborto no es una invitación abierta a hacerlo

La Organización Mundial de la Salud ha revelado que los abortos clandestinos son la tercera causa de muertes maternas en todo el mundo y conducen a otras discapacidades prevenibles en gran medida,

La discusión sobre la legalización del aborto y el derecho a decidir ha sido una constante y aún queda mucho camino por recorrer para entender todo lo que implica.

La existencia de estas leyes no es motivar a que haya más abortos sino que quien lo necesite pueda recurrir a ello de forma segura. Mientras no haya algo que garantice esto, las mujeres seguirán abortando y lo harán en la clandestinidad, poniendo su vida en riesgo.

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