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No aceptes cuando tu pareja te diga que su trabajo es más importante que el tuyo
Actualidad 02/02/2021

No aceptes cuando tu pareja te diga que su trabajo es más importante que el tuyo

Muchas mujeres se quedan en casa con los niños, no por decisión propia sino por falta de comunicación con la pareja.

La pandemia dejó expuesta una falta de equidad en la distribución de las responsabilidades del hogar y los hijos en las parejas, que obligó a muchas mujeres a dejar de lado el trabajo o bien, tener que lidiar con altas cargas que pusieron en riesgo su salud mental.

Esto, especialmente, por el cierre de las escuelas y el auge del home office en donde se juntaron los deberes laborales, con los maternales, familiares y del hogar, todo, abruptamente.

Sin embargo, un escenario que se repitió (o se sigue repitiendo) con bastante frecuencia, es el de la mujer que debe distribuirse entre decenas de quehaceres de todas las índoles al mismo tiempo, mientras que el hombre no aporta tanto como debería.

el trabajo de los hombres no es más importante que el de las mujeres

Las mamás trabajadoras cada vez lidian con más responsabilidades.

Como es lógico, esto produce un desgaste físico, emocional y mental que hace mella en todos los ámbitos en los que se desenvuelve e incluso, ocasiona una reducción de su rendimiento profesional.

O bien, también existe el escenario en donde él es el que sale a trabajar a diario mientras que la mujer, de la nada, quedó confinada y relegada al hogar para cumplir con los deberes de la maternidad, sin llegar a acuerdos sobre la dinámica que ejercería la pareja.

Ningún trabajo es más importante que el del otro

“Sus trabajos no son más importantes que los nuestros. Sus carreras no son más importantes que las nuestras”, afirma la escritora Julie Barrueco en una columna para InStyle en la que reflexiona sobre el papel de las mamás en la cuarentena y sus vidas cada vez más caóticas.

“No tiene que dejar que se salga con la suya. Y tampoco tienes que sentirte culpable por ello”, asegura, invitando a las mujeres a defender sus carreras o sueños si sienten que estos se ven perjudicados por la desequilibrada dinámica de género que hay en los hogares.

el trabajo de los hombres no es más importante que el de las mujeres

No aceptes menos que una distribución equitativa de las responsabilidades.

En realidad, lo más importante en ese sentido, es encontrar un momento de diálogo sincero con el otro para exponer los sentimientos, aclarar cómo debería ser la repartición equitativa de las obligaciones y defender el derecho al trabajo.

Porque no solo ellos deben tener la posibilidad de seguir con sus objetivos profesionales mientras disfrutan de la paternidad, sin perder la cabeza en el proceso.

En especial, porque aunque las mujeres puedan ser multitareas para lidiar con todo, no significa que deban hacerlo. A la larga, esto es igual a que las carreras de ellas paguen el precio y la brecha de la desigualidad siga creciendo.

En este sentido, las mujeres deben hablar por sí mismas y frenar el “impacto desproporcionado en las madres” que significa esta clase de circunstancias.

el trabajo de los hombres no es más importante que el de las mujeres

Las carreras de las mujeres son igual de importantes que la de sus esposos.

“A las mujeres se les enseña a defenderse en el trabajo, a pedir un salario más alto, un mejor proyecto, un trabajo más grande. Pero a veces abogar por el futuro de tu carrera significa hablarlo con tu pareja”, agrega Barrueco.

Es frecuente que esta conversación se pase por alto durante años para evitar conflictos o por no saber cómo abordarla, lo que también impacta en la relación puesto que la mujer lleva esa carga, rencor y estrés que va fracturando la dinámica.

Lo anteriormente expuesto también aplica si un hombre afirma que su trabajo es más importante que el tuyo, por motivos económicos, prácticos o de cualquier tipo, o si bien, ignora su responsabilidad para que no tengas espacios para desarrollarte profesional y académicamente.

Las prohibiciones, por otro lado, son parte de las actitudes de hombres controladores y abusivos que buscan hacer daño, algo inaceptable por más que haya una historia familiar en común.

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