Castración quirúrgica, así castigan el abuso sexual en Nigeria

La situación en Nigeria abre el debate en torno a si la castración es realmente una solución para frenar los delitos sexuales

La Asamblea Estatal de Kaduna en Nigeria ha aprobado la castración quirúrgica como castigo para los condenados por violar a niños menores de 14 años. El gobernador del estado, Nasir Ahmad el-Rufai, quien anteriormente ha apoyado la castración para evitar que los violadores repitan el delito, debe firmar el proyecto de ley para convertirse en ley en el estado.

Una ola de casos de violación llevó a los gobernadores estatales del país a declarar el estado de emergencia, lo que llevó a protestas públicas sin precedentes. Según la Agencia Nacional para la Prohibición de la Trata de Personas (Naptip) desde 2015 se han acusado a unos 40 sospechosos de violación, en un país de unos 200 millones de personas.

Actualmente, la ley penal estatal prevé 21 años de prisión por la violación de un adulto y cadena perpetua en el caso de un menor.

La nueva ley amplió el alcance bajo el cual los delitos sexuales pueden ser castigados en Nigeria y eliminó el límite de tiempo de dos meses durante el cual los casos de violación tenían que ser juzgados antes de que dejaran de ser elegibles para ser escuchados en un tribunal.

"Estamos felices de que el Parlamento haya incrementado los castigos por violación. Esperamos que la Justicia sentencia a más violadores con esta pena máxima", dijo hoy el Ministerio regional de Servicios Humanos y Desarrollo Social.

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nigeria

¿En qué consiste la castración quirúrgica?

De acuerdo con The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, la castración quirúrgica, también llamada orquiectomía, implica la extirpación física de los testículos, que producen el 95 por ciento de la testosterona del hombre. Sin embargo, la pequeña cantidad que aún producen las glándulas suprarrenales podría ser suficiente para permitir que permanezca alguna función sexual.

La castración es uno de los métodos más antiguos y controvertidos para tratar a los delincuentes sexuales. Se ha utilizado con poca frecuencia en los Estados Unidos en los últimos 100 años, aunque en algunos estados, entre ellos Oklahoma y California, los delincuentes sexuales han sido condenados a dicho castigo. La práctica se ha utilizado más ampliamente en Alemania y Escandinavia.

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La castración como castigo a abusadores sexuales, ¿realmente es la solución?

Definir la castración como una solución es bastante ambiguo ya que requiere de un entendimiento profundo sobre el tema del abuso sexual a niños y niñas en todo el mundo. No sólo en Nigeria existen cifras alarmantes de esta violencia y no es la única forma en la que se abusa de los menores.

De acuerdo con la World Health Organization, la violencia contra los niños incluye todas las formas de violencia contra las personas menores de 18 años, ya sea perpetrada por sus padres u otros cuidadores, compañeros, parejas románticas o extraños.

A nivel mundial, se estima que hasta mil millones de niños de entre 2 y 17 años han experimentado violencia física, sexual o emocional o negligencia, según estudios de publicado en Pediatrics Official Journal of the American Academy of Pediatrics.

niña

Así puede haber castración para evitar un delito sexual que implique penetración, pero el abusador puede seguir atentando de muchas otras formas. Esto denota que el problema viene desde la psique de la sociedad, en donde cada vez hay más carencia de educación sexual y de valores.

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Al final, la violencia sexual, física o psicológica implica un comportamiento agresivo. Por si fuera poco, e ha comprobado que la castración no significa que el abusador deje de tener deseos sexuales. 

Según un estudio de la década de 1960 de unos 1.000 delincuentes sexuales alemanes que habían sido castrados, el 65 por ciento de los hombres sintió inmediatamente que su libido se desplomaba, pero el 18 por ciento pudo tener relaciones sexuales 20 años después. Con base en la pequeña cantidad de datos que existen sobre este tema, parece que entre el cero y el 10 por ciento de los agresores sexuales que son castrados quirúrgicamente repiten su delito.

La violencia es el problema real, no el sexo y la castración no aborda eso. Expertos del Centro de Crisis de Violación de D.C. y del Programa de Tratamiento para Delincuentes Sexuales en el Centro Correccional Twin Rivers (Washington), explícan que la castración "enfoca mal el problema y alimenta los mitos sobre la violación" porque "el problema a menudo está en el cerebro, no en los testículos. 

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