Equidad

'#SiMeMatan es porque me gustaba salir de noche': el mensaje de Mara Castilla, la joven asesinada en Puebla

Hace unos meses se viralizó la campaña #SiMeMatan en la cual Mara participó, con la esperanza de vivir en un país seguro para las mujeres

Mara Fernanda Castilla, la joven estudiante de 19 años que desapareció la semana pasada tras tomar una unidad del servicio de transporte privado, Cabify, fue encontrada muerta la tarde del viernes.

Mara fue asesinada porque su agresor tuvo el poder para hacerlo cuando, una vez más, quien debía responder ante la alarmante cifra de mujeres desaparecidas no lo hizo. Porque así pasa, siempre que se trata de una mujer, son ellos quienes tienen la decisión sobre si una vive o no.

Irónicamente, Mara fue una de esas millones de mujeres que aclamaron justicia cuando Lesvy Osorio, fue asesinada en las inmediaciones de la Universidad Autónoma de México, para después ser juzgada por una sociedad enferma que sólo se preocupó por decir que lo que le pasó fue "porque ella ya no estudiaba, porque tomaba, porque se fue sola".

En mayo de 2017, bajo el hashtag #SiMeMatan, millones de mujeres aclamaron las razones por las que las matarían, en un país donde el "libertinaje" de las mujeres es razón para hacerlo. Mara escribió en su cuenta de Twitter: "#SiMeMatan es porque me gustaba salir de noche y tomar mucha cerveza".

Ser mujer en México equivale a portar un tiro al blanco en la frente que le da entrada a otros a violentarnos física, emocional o sexualmente, llegando incluso hasta asesinarnos.

El “feminicidio” dejó de ser una palabra utilizada para describir a las 'Muertas de Juárez' para convertirse en un término que escuchamos o pronunciamos todos los días y aunque a los hombres también los violentan, la cifra de mujeres violadas, vendidas, desaparecidas y asesinadas los supera por mucho.

A Mara la mataron porque un sujeto enfermo sabía que no habría represalías contra él, que las autoridades no se moverían lo suficientemente rápido para encontrarla y que si la torturaba, estrangulaba, la violaba o la mataba, pasaría a ser "un caso más".

El corazón se estruja al leer el tuit de Mara. ¿Profecía? No, no hay nada místico detrás. Es la realidad. No fue su culpa querer vivir la vida. ¿Y qué si bailo? ¿y qué si bebió? No debería ser razón para terminar muerta, envuelta en una sábana de motel, en medio del camino. Es más, ni siquiera debería ser razón para que te toquen indebidamente o te señalen con palabras obscenas.

Dice aquella carta que se volvió viral en redes sociales y que aplica para todas:

“Mara, no pidas perdón por ser mujer”

A todos y todas: por favor eduquemos a nuestros hijos para que cuando vean a una mujer vulnerable, la ayuden en lugar de que se aprovechen de ella. Impartámosles el RESPETO hacia la mujer para que en la cabeza tengan bien claro que no somos objetos sexuales y que por nada en el mundo se nos tiene que privar de la libertad y la vida. #NiUnaMás