Equidad

"Yo con arrugas y él tan fresco": Brigitte Macron, primera dama francesa sobre aceptar su edad

Brigitte Macron, esposa del presidente de Francia, ha sido duramente criticada por el puesto que obtuvo y por la marcada diferencia de edad con él

Durante varios meses, luego de que Emmanuel Macron tomara el poder como presidente de Francia, Brigitte Macron se convirtió en tema de conversación, no por sus logros en la vida o de su esposo, sino por los 25 años de diferencia que tiene con este.

La amplia brecha de edad ha demostrado que la edad no es un problema en absoluto para tener una verdadera historia de amor, pues además, se conocieron cuando él era un estudiante de 15 años y ella su maestra en el instituto La Providence.

Las criticas contra Brigitte no se hicieron esperar y desde que su marido tomo el poder, el pueblo parece tener opiniones encontradas con ella, en primer lugar por ser maestra de lengua y literatura y no tener nada que ver con la política y en segundo lugar, por ser mayor que él.

Sin embargo, tras permanecer en silencio todo este tiempo, la "primera dama" de Francia se atrevió a responder, por primera vez, a todas las críticas que existen en torno a ella y Emmanuel.

“Veinte años de diferencia, lo que se ha dicho, así es… yo con arrugas y él con frescura, pero así son las cosas”, declaró en una entrevista para Elle Francia.

La felicidad detrás de la edad

Brigitte reveló que los comentarios misóginos sí le afectaban, pero que a estas alturas prefiere ignorarlos. La primera dama dijo que todo este tiempo ha estado priorizando su propia felicidad en vez de a la opinión de la sociedad y siempre ha estado consciente de lo que implicaría seguir a Emmanuel en sus hazañas presidenciales. "Hay momentos en su vida donde necesitas tomar decisiones vitales", dijo. "Y para mí, eso fue todo, así que lo que se ha dicho durante los 20 años que llevamos juntos es insignificante".

“Cuando leo sobre nosotros, siempre me parece que estoy leyendo la historia de alguien más. Nuestra historia es más simple”, añadió para la misma fuente.

Sin duda alguna, a sus 64 años, Brigitte ha demostrado ser una mujer segura y determinada y ha sabido manejar con astucia su imagen a pesar de ser el blanco del ojo público. Basta con recordar la forma tan diplomática con la que manejó la incómoda visita de Donald Trump y los comentarios hacia su físico.

"Si no hubiera hecho esa elección, me habría perdido mi vida, tuve mucha felicidad con mis hijos y al mismo tiempo, sentí que tenía que vivir este amor para ser plenamente feliz ". Brigitte dijo.

La semana pasada, los intentos de Brigitte por tomar un papel más activo en la administración de su marido fueron derribados cuando el gobierno francés decidió no darle un título político oficial, presupuesto o salario. Aunque algunos argumentaron que elevar la posición de la primera dama a uno oficial era mucho al nepotismo, otros creían que negarse a darle poderes oficiales a Brigitte era un intento misógino de mantenerla en un papel subordinado a su esposo.

"Los franceses eligieron a un hombre, pero quien vive en el Palacio del Elíseo es una pareja”, expresó la revista francesa Voici quien junto a la sociedad francesa, pide acabar con la hipocresía detrás del reconocimiento oficial de la pareja de un mandatario.

En una ocasión, el presidente francés afirmó para Le Parisien que la crítica proviene del sexismo y la homofobia.

"Si yo fuera 20 años mayor que mi esposa, nadie pensaría por un segundo que no podríamos estar legítimamente juntos (…) Es porque tiene 20 años más que yo que mucha gente dice, 'esta relación no puede ser sostenible, no puede ser posible"".