Cirugías para bajar de peso y el temido efecto rebote

La obesidad se incrementa exponencialmente en Chile, y las cirugías para revertirla, también. Pero sin los cuidados posteriores y compromiso del paciente, un 30% recupera los kilos perdidos, ya sea parcial o totalmente. ¿La buena noticia? hay tratamientos para remediarlo.

Por: Rebeca Ubilla M.

Llevamos casi dos décadas de una especie de boom de cirugías bariátricas, aquellas destinadas a ayudarnos a eliminar ese sobrepeso que no se logró bajar con dietas, remedios ni ejercicio y, de paso pero quizás lo más importante, controlar las enfermedades colaterales que conlleva la obesidad. Por esto –y por el cambio de aspecto y de vida que significa para los pacientes someterse a estas intervenciones– han sido vistas casi como una solución milagrosa por todos aquellos que no lograban lidiar con los kilos demás.

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Cabe destacar que según la última Encuesta Nacional de Salud –del 2011– el ritmo de crecimiento de las cirugías bariátricas en Chile supera el 30%, por lo que se estima que se llegarán a operar más de 10 mil pacientes al año. Un dato más: los médicos indican que actualmente un 80% de los que se someten a ellas, son mujeres.

Dentro de las intervenciones más comunes se encuentra el Bypass Gástrico, en el cual utilizando strapper o corchetes quirúrgicos se reduce el estómago a una capacidad de 30 o 40 cc. Otra es la Gastrectomía Vertical o Manga, que consiste en resecar el 95% del estómago para disminuir su capacidad.

Pese a que los médicos señalan que estas cirugías son el mejor tratamiento que existe contra la obesidad, ya se ha visto que un porcentaje de pacientes –cerca del 30%– vuelve a ganar peso de manera parcial, o incluso total en los casos más extremos.

Las causas
El doctor Fernando Crovari es cirujano digestivo y director médico del Centro de Tratamiento de la Obesidad de la Red de Salud UC CHRISTUS. Para él, el éxito de las cirugías bariátricas se puede medir por cuánto un paciente baja de peso y por la mejoría que logra en las enfermedades asociadas (como hipertensión y diabetes, entre otras).

De acuerdo a su experiencia, casi la totalidad de los pacientes operados pierde al menos la mitad del peso que le sobra durante el primer año, lo que se considera un éxito. Sin embargo, efectivamente algunos recuperan los kilos. "De cada 10 pacientes, entre 3 y 4 vuelven a ganar peso de manera parcial, y sólo un 5% recupera la totalidad de ellos".

Por eso cabe preguntarse la razón. A juicio del doctor Crovari, las causas son variadas y particulares a cada paciente. "Lo menos frecuente es que las cirugías tengan algún problema, alguna complicación técnica, como por ejemplo el surgimiento de una fístula en un Bypass Gástrico".

Los médicos coinciden en que las causas más frecuentes se relacionan con fallas propias del paciente, como que no logran mantener los hábitos alimenticios y la actividad física, o son interferidos por ciertos aspectos emocionales. "Es por esto que el tratamiento de la obesidad debe incluir un equipo multidisciplinario para abordar estos aspectos y mejorar los resultados a largo plazo", señala.

El jefe de la Unidad de Cirugía Bariátrica y Metabólica de la Clínica Santa María, doctor Juan Eduardo Contreras, indica que "todas las cirugías bariátricas tienen en el largo plazo reganancia de peso. La mayor o menor tasa de ella depende de cada paciente, más que de la cirugía. Las cirugías son buenas y efectivas; lo que pasa es que los pacientes rompen sus compromisos, no cumplen con las indicaciones y terminan por engañar a la operación consumiendo alimentos de fácil digestión y alto contenido calórico". Agrega que "son conocidos ciertos factores de riesgo al fracaso o ganancia de peso. Estos se vinculan con los pacientes con un nivel de ansiedad importante, los superobesos, los hombres por sobre las mujeres, y los mayores de 50 años".

Otro aspecto a tener en cuenta es el factor sicológico, tal como lo explica Cecilia Barros, psicóloga del Centro de Tratamiento de la Obesidad de Red de Salud UC CHRISTS. "Volver a subir de peso es una experiencia muy frustrante, que es vivida como un fracaso más, pues ya antes de la cirugía la mayoría había fracasado en sus intentos por bajar de peso. Es una experiencia que deteriora la autoestima y la confianza en las propias capacidades".

Por ello, ante la recuperación de peso de un paciente, "es necesario identificar la función psíquica que cumple la comida en su vida, los mecanismos de autoengaño que le juegan en contra y aprender a controlar sus factores de riesgo, así como potenciar los elementos protectores. Esto no se puede lograr en una o dos sesiones con psicólogo; más bien requiere un tiempo de psicoterapia".Imagen foto_00000001

Nueva oportunidad

¿Qué puede hacer una persona que vuelve a ganar el peso perdido? Son los propios especialistas los que aseguran que sí pueden tener una nueva oportunidad. Lo primero es realizar una evaluación de la cirugía, a lo que se une un análisis del estado anatómico de la persona, observando el tamaño en que se encuentra su estómago. Además se analiza si las enfermedades asociadas están controladas, y por último se evalúa dónde están las fallas en el cambio de vida que sufrió el paciente, volviéndose a mirar su dieta y si hay algún tipo de transformación sicológica. Teniendo claro los aspectos mencionados, las personas reciben un tratamiento "de rescate", el que en algunos casos puede incluir volver a pasar por pabellón.

En la Clínica Alemana, el Programa Vivir Liviano es dirigido por el doctor Gonzalo Wiedmaier, quien explica que "los pacientes que fracasan a una cirugía bariátrica deben ser reevaluados por un equipo multidisciplinario especializado. Se debe intentar identificar las razones que lo llevaron a ese fracaso, y trabajar muy firme en su corrección. Es muy probable que en este periodo, si el paciente logra retomar el rumbo correcto, inicie una bajada de peso".

Luego del análisis técnico del tipo de cirugía primaria efectuada se les puede ofrecer una segunda opción quirúrgica conocida hoy como cirugía revisional, donde lo más frecuente es convertir una Manga Gástrica a un Bypas Gástrico. El doctor Weidemar aclara que estos pacientes "deben ser muy bien estudiados e informados. Estos procedimientos tienen un mayor riesgo que la cirugía primaria, pero lo más importante es que si no se corrigen los factores que llevaron al fracaso, la persona puede tener un segundo fracaso".

¿Qué pasa con los adolescentes?

El aumento de los índices de obesidad en nuestro país ha hecho que el número de adolescentes que ingresan a pabellón para realizarse una cirugía bariátrica se incremente.
De hecho, un 5% de estas operaciones se hacen a adolescentes, cinco veces más que en el 2010. Al año, 350 chilenos entre 14 y 18 años se someten a una cirugía bariátrica, en general jóvenes obesos mórbidos que ya lo han intentado todo previamente.
Sin embargo, los especialistas advierten que no es prudente operar adolescentes menores de 18 años, dado que el nivel de madurez anatómica, funcional, hormonal y sicológica también son importantes para obtener buenos resultados.