Por qué nos besamos

Quizás besamos sapos hasta encontrar nuestro príncipe azul. Quizás porque simplemente nos calienta.

A qué mujer no le gusta besar. Probablemente como a la mayoría de las mujeres, te gusta llenar de besos a tu chico en el cuello, en su boca y sí, por qué no también ahí abajo.

Los besos son nuestra pasión. Es el primer paso entre tú y él. Puede ser de esos tan buenos que te deja babeando por otro o puede ser pésimo y que te deje babosa. Por algo, existe la magia del beso. Te puede llevar – cursimente – a las estrellas o, en el peor de los casos, ser un trágame tierra.

Por lo mismo, besar es un arte. Sin duda, uno de mis artes favoritos. Y para las mujeres, nos es demasiado importante encontrar una pareja que al besar, cause una chispa. No ser compatible en los besos es igual de grave que no ser compatible bajo las sábanas. Además saber besar bien, puede fácilmente llevarnos directo a la cama.

¿Pero por qué nos besamos? Sí, está claro que nos gusta. También sabemos que somos el único animal que se besa apasionadamente a diferencia de otros como los chimpancé. Según un estudio realizado por la Universidad de Oxford, nos besamos porque:

BUSCAS TU MEDIA NARANJA

Para definir quién es tu media naranja, necesitas conocer a esa persona muy bien antes de estar 100% segura. Pero la primera prueba más allá de saber si a él también le gusta el café o salir a bailar, está en el beso. Sólo un beso puede determinar si es un sí o no. Pero más que un beso te dirán si es el indicado o no.

TE EXCITA

En el beso yace el deseo sexual. Como cuando uno está en la adolescencia, al ver al chico que te gusta sientes mariposas en la guata. Al besarlo, sientes tus hormonas en plena revolución. Una guerra fría entre tus piernas que se abren y tu moral que dice ‘no todavía’.  Es indiscutible: besar nos excita.

FORTALECE TU RELACIÓN

A través de los besos uno consolida la relación. No son sólo para encender el switch sexual. Son demostraciones de cariño, de entrega y amor. Un beso puede ser un gesto tierno como aquél que te toma de sorpresa en las mañanas o de aquellos eternos y nostálgicos al despedirse cuando soltar la mirada y las manos parece imposible.

Muchas veces a los hombres se les olvida que los besos no son sólo para cuando uno tiene sexo. Incluso quizás lleguen a un punto en el que ni se besan cuando ‘hacen el amor’. No dejes que se transforme en una rutina. ¡Exige tus besos! Hasta para liberar estrés.

¡Recuérdale que el sexo oral no es la única forma de jugar con tu boca!