5 lecciones reales que 'Hasta el Hueso' nos dejó sobre los trastornos alimenticios

Lily Collins hizo un trabajo impactante con el personaje de una adolescente con anorexia pero más allá de una trama "juvenil", la película nos muestra la realidad detrás de los trastornos alimenticios *SPOILERS*

Justo cuando creíamos que después de '13 Reasons Why' no podía haber un producto más polémico en Netflix, surge 'To The Bone' (Hasta el Hueso), una cinta que trata los trastornos alimenticios desde una perspectiva poco convencional en pantalla y que va más allá de una trama adolescente que pasa 'sin pena ni gloria'

Lily Collins es la protagonista de la historia y da vida a Ellen, 'Ellie', una joven con un severo caso de anorexia nerviosa que llega a manos de un psicólogo poco convencional, interpretado por Keanu Reeves.

Como ocurrió con la producción de Selena Gomez y el suicidio, la cinta levantó preocupación entre expertos que consideran que la forma en la que la problemática es representada, podría desencadenar trastornos alimenticios en cualquier persona vulnerable a la enfermedad, especialmente para interpretar a Ellie, Lily Collins bajó drásticamente de peso, al punto de llegar "hasta el hueso" .

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Sin embargo, hay muchas razonas por las que la cinta está lejos de banalizar el problema y causar conflicto entre el espectador y por el contrario, es capaz de crear conciencia en aquellos que no terminan de entender la implicaciones de los trastornos alimenticios.

1. Los trastornos alimenticios no discriminan género, raza o situación socioeconómica

Quizá lo primero que muchos piensen cuando ven a Lily es "oh no, otra mujer americana blanca que quiere ser delgada", pero en cuanto entra a la residencia Threshold, la perspectiva cambia cuando vemos a Luke, un chico heterosexual (especificamos porque tampoco es exclusivo de hombres gays como muchos señalarían), bailarín y anoréxico quien tras lastimar su rodilla, bajó drásticamente de peso como una opción de sanación antes de buscar tratamiento.

Threshold tiene además otros siete pacientes de diferentes etnias y antecedentes, que sufren de anorexia, bulimia y atracones (comer compulsivamente). Aunque no conocemos sus historias a fondo, verlos a cuadro es un ¡a representación perfecta de la diversidad de un trastorno alimenticio.

2. Las personas con trastornos alimenticios no son vanidosas, están enfermas mentales

Contrario a la creencia popular, los trastornos alimenticios no se tratan de verse sexy o hermosa, sino que va más allá de lo físico para convertirse en una enfermedad psiquiátrica grave. Cuando la madrastra de Ellie la pesa y le toma una foto de su sobresaliente columna vertebral y le pregunta que si cree que eso es hermoso, Ellie sin titubear dice que no.

Muchos que padecen esta enfermedad, sufren, se sienten avergonzados de su cuerpo y se cubren hasta ocultarlo. La mayoría está consciente de ello y no están pensando en belleza, sino en un control que proviene de un perfeccionismo y una necesidad desmedida por superarse. La mente engaña y los invade el miedo a fallar, al cambio y a la inestabilidad.

 

3. No hay una razón específica por la que la gente desarrolle un trastorno alimenticio

Para el doctor Beckham (Keanu), la búsqueda de una razón al problema de Ellie "es una batalla perdida" y justo cuando creemos que la razón principal es la ausencia de su padre, descubrimos que su madrastra ejerce demasiada presión en Ellie o que su madre tiene otra pareja o que el blog de arte que tenía resultó ser una mala influencia…¡vaya vida la de Ellie! Sin embargo, la exploración de cada situación es lo que la ayuda a sanar cada una de sus heridas.

En realidad, todo es un ciclo vicioso. El perfeccionismo, la autoexigencia y la baja autoestima pueden desencadenarse por malas experiencias o ciertos modelos familiares o sociales (como el culto al cuerpo perfecto).

4. La recuperación de un trastorno alimentario es posible pero toma tiempo

No sólo se trata de empezar a comer de un día para otro, o dejar de hacerlo en el caso de los comedores compulsivos. La película tiene ciertos tintes románticos con respecto al final de Ellie, sin embargo, toca un punto importante: el camino y el valor que tuvo para probar un minúsculo bocado de chocolate.

Se trata de un proceso largo y complicado, lleno de inevitables recaídas y retrocesos ante una mente dominada por la obsesionada del conteo de calorías y las consecuencias de consumirlas. Pero si algo aprendemos de Ellie es que los demonios internos cesan cuando aprendes a aceptar el amor que otros te ofrecen y te das cuenta de lo indispensable que eres entera pero sobretodo que para dar amor, debes estar bien contigo misma (cliché, pero cierto).

"La gente dice que te quiere. Pero lo que significan es que aman cómo el amarte los hace sentir sobre sí mismos" – Ellie

5. Nadie más puede salvar al paciente más que este mismo 

Desde que vemos a Keanu Reeves en el tráiler de la película, asumimos que tendrá el papel de salvador todopoderoso que siempre tiene en pantalla grande. De igual forma cuando conocemos a Luke, es inevitable pensar "seguro se gustaron y el amor los salvará".  Sin embargo, la trama no permitió que otra persona salvara a Ellen.

El problema de los trastornos alimenticios es que cuando los pensamientos sobre el peso y la imagen corporal asumen el control, todo lo demás desaparece y pareciera no tener fin. Pero la sanación está en tener la motivación suficiente para curarse a sí misma. Parece desesperante ver a tanta gente alrededor de Ellie y darnos cuenta que al final, está por su cuenta, demostrando que es capaz de salvarse a sí misma. Otro cliché acertado: la solución siempre estuvo en ella y en el darse cuenta de quería vivir para vivir.

 

Los trastornos alimenticios terminan con la vida de muchas personas de forma dramática todos ls días y además de ser un tema por el que la sociedad prefiere culpar a "la televisión", es profundamente malentendido.

¿Lo que le falta a la cinta? Más crueldad y crudeza y menos caras bonitas. Aunque toca puntos sensibles e importantes que no se habían visto antes en un producto de la cultura pop, la imagen de Ellie y de sus compañeros sigue siendo demasiado romántica, además de que no escatiman al hacer demasiado explícitos ciertos métodos para perder peso.

 

"Mucha gente siente que es un tema demasiado tabú para hablar, pero todos conocemos a alguien que ha pasado por ella o conoce a alguien que la tiene, por lo que es mucho más fácil de entender de lo que la gente asume. Nunca ha habido un largometraje sobre los trastornos alimenticios antes y fue un papel muy desafiante. Pero me sentí muy fuerte haciéndolo", Lily Collins (Ellie)