Remedios para el “estoy ocupada todo el tiempo”

Si estás muy ocupada como para leer esto, entonces deberías hacerlo.

Las mujeres hoy estamos más activas que nunca, y con eso de que somos multitask, desde que nos levantamos ya tenemos la agenda llena y rara vez podemos hacernos un espacio para atender contratiempos. Si tu frase favorita es “estoy ocupada” quizá es momento de replantearte si eso que te mantiene tan aislada de todo realmente vale la pena.

Detente un momento a observar tu alrededor, la gente corre, se ve tensa y con el cuerpo rígido. Caminan de un lado a otro llenos de ansiedad por tener más tiempo. He escuchado a gente decir  que el día debería tener más de 24 horas, (¿en serio?) olvidándose por completo del curso natural del tiempo.

Piensa como los atletas

No sé si les pasa, pero he visto a gente matándose en el gimnasio haciendo mínimo 3 horas diarias, sin descansar. La obsesión los lleva al punto de creer que parar un segundo significa desperdiciar un momento para hacer algo. Luego, llega un punto en el que colapsan y cuando se ven en el espejo, lejos de encontrarse con una figura espectacular, solo ven un rostro demacrado y  un cuerpo sumamente cansado. ¿Te ha pasado esto en la vida diaria?

Ahora pensemos como un atleta de alto rendimiento, quienes de hecho basan su entrenamiento en exprimir su resistencia al máximo. Sin embargo tienen rutinas perfectamente planeadas, en las que el descanso es igual de importante que la actividad. Su objetivo va enfocado al equilibrio entre calidad y cantidad.

Seguramente todos caemos más en el perfil de los obsesionados; en la actualidad si no hay presión, no hay acción.

Si creamos conciencia y periódicamente actuamos estratégica y poderosamente, seguramente lograremos mucho más sin perder la paz interior. Suena bien, ¿no?

Prioriza tus actividades

Por ejemplo, reduce el tiempo que le dedicas a tu serie favorita. No necesariamente debes dejar de verlas, pero piensa que el promedio de horas frente a la televisión es de 5, es demasiado. Priorizar también incluye dejar el mayor tiempo a las cosas que más te gustan y apresurar a las que simplemente no deberían estar en tu agenda.

Valora tu tiempo

Ojalá fuera más fácil ser conscientes de que este es el único momento que tenemos disponible, no hay “en un rato más” ni nada de eso. Cada momento es un regalo, profundiza en eso y atesora cada experiencia.

Mantén el equilibrio

Piensa que no podrás hacer ninguna cosa si tu cuerpo no está preparado para eso. En resumen, descansa para activarte. Así de simple. La vida es un ying-yang y en temas de organización no es una excepción.

Recuerda la ley de causa-efecto

El principio de Pareto, mejor conocido como “la regla del 80-20” estipula que el 80% de los efectos surgen del 20% de las causas. Es decir, el 80% de los resultados que obtienes, se debe al 20% de las acciones que realizas. Por lo tanto, piensa en lo que ese 20% representa en tu vida y trabaja de manera inteligente sobre él.

No te satures de información

Vivir en un estado de “demasiada información” nos puede mantener totalmente alejados de lo verdaderamente importante. Analízalo y te darás cuenta de la cantidad de tiempo que empleas consumiendo basura que solamente te distraerá y pondrá ansioso. Segmenta la información que recibes.

Para terminar, te dejo una frase de Tim Ferriss para que la tengas a la vista todo el tiempo y recuerdes que “estar ocupada” no te hace una mujer más interesante si no te organizas.

Tómalo con calma y recuerda esto: La mayoría de las cosas no hacen ninguna diferencia. Estar ocupado es una forma de pensamiento perezoso y acción indiscriminada.