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Maternidad 04/05/2021

Cómo ayudar a tu hijo a superar los terrores nocturnos

Son situaciones normales que puede experimentar el niño.

La vida está llena de experiencia, también la de los niños que durante su proceso de crecimiento viven diferentes situaciones que los llevan a madurar, a crecer y descubrir lo que les gusta o no. Sin embargo, existen situaciones durante la niñez que escapan de las manos de todos, si como lo lees, situaciones que, aunque nos parezcan terribles no se pueden evitar y una de esas son los llamados terrores nocturnos que pueden llegar en un momento para alterar el sueño de todos pero que pasará rápido.

Como padre quieres mantener el control y evitar que tu niño viva situaciones que lo incomoden, es por eso que en esta oportunidad queremos explicarte de qué se tratan los terrores nocturnos, la forma de enfrentarnos y cómo ayudar a tu pequeño a superar la situación sin que esto se convierta en un problema.

Los terrores ocurren mientras el niño está dormido, se producen durante el ciclo más profundo y suelen aparecer en los niños de etapa infantil/preescolar.  Se caracterizan porque el niño presenta angustia y malestar.  Se despierta de menta súbita con llantos de pánico, y otras manifestaciones como taquicardias, respiración rápida y sudoración. Sucede en la misma fase del sueño que el sonambulismo, por lo que pueden estar relacionados.

Durante los terrores nocturnos los niños pueden tardar hasta 10 minutos para despertarse y puede que lo hagan sintiéndose desorientados, pero poco a poco irá pasando.  Lo mejor de todo es que estos terrores nocturnos van desapareciendo con el tiempo.

Características de los terrores nocturnos

Gritos

Llanto

Cara o expresión de miedo

Taquicardia.

Trastorno del comportamiento

Deambulación

Algunas veces, vocalizaciones.

No responde a los estímulos externos, está confuso y desorientado

Hay amnesia de lo ocurrido, lo cual lo diferencia de las pesadillas.

Cómo ayudar a tu hijo durante un terror nocturno

Evita despertarlo durante el episodio.

Acompáñalo de inmediato, muy pendiente de él.

Trátalo con sutileza, comprensión y tono de voz relajado, a fin de buscar su calma, su tú te alteras, el niño se alterará más.

Al día siguiente evita recordar el tema. Si por alguna casualidad te pregunta algo habla lo más relajado posible con él.

Acompaña al niño hasta que se vuelva a dormir.

Acompaña al niño hasta que se duerma, para que le baje el estrés y la ansiedad.

Si se despierta puedes prendendele una lámpara para que se siente seguro. 

Evita hablar mucho, en ese momento sirven de mejor terapia los abrazos y caricias

Verifica que no existan sombras u objetos en el cuarto que le generen miedo.

Verifica si el niño tiene algún estrés que lo tenga tenso, o alguna angustia.

Si bien los terrores nocturnos pueden resultar alarmantes para los padres pueden ser señal de estrés, miedo, ansiedad, entre otros factores, aquí sí es importante evaluar la raíz del problema. A fin de ayudar al niño a superar esta situación.

Realiza actividades con el niño que lo relajen antes de dormir.

Se recomienda antes de dormir realizar una actividad que le permita al niño relajarse como un masaje, un baño, la lectura del cuento, una leche tibia antes de dormir para ayudarlos a conciliar un sueño tranquilo.

Otra forma de evitar estos terrores en tus niños es de la siguiente manera:

Evita alimentos excitantes y pesados antes de dormir.

Elimina aparatos electrónicos por lo menos 2 horas antes de dormir.

Repítale frases como: ¡Estoy aquí para acompañarte! ¡Todo está bien! ¡Vas a tener dulces sueños!

Mantén una rutina diaria y cumple los horarios que faciliten el horario de descanso.

Estos episodios pueden aparecer por estrés.

Cuidado con el estrés, ya que esto influye en la manifestación de los terrores nocturnos.

La siesta es muy útil para que no vaya tan agotado/ a la cama pues a veces el cansancio extremo altera más.

Promueve la actividad física.

Prepara un ambiente apropiado y tranquilo para el descanso.

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