Lee esto cuando sientas que tu ansiedad está sacando lo peor de ti

Créeme, eres más que un cúmulo de ansiedad

Sé que hay un millón de escenarios jugando con tu mente en este momento. Sé que estás preguntándote por qué esa persona no te contestó el último mensaje que enviaste o si tus amigos se están reuniendo a tus espaldas porque en realidad no te soportan.

Sé que no puedes superar que te hayan llamado la atención en el trabajo la semana pasada o que despiertas cada mañana pensando que te van a correr.

Sé que esa relación en la que estás te ha hecho dudar de muchas cosas, incluso de ti misma y sé también que has pasado noches en vela sin saber realmente qué esta pasando por tu cabeza.

Siléncialo por unos momentos. Cierra los ojos. No te exijas demasiado, estás haciendo todo lo mejor que puedes. El primer paso para calmar esos pensamientos es dejar de flagelarte. Deja de regañarte por el hecho de que sientes que "metiste la pata" y de que no estás en donde creías que estarías en este punto.

Cuando la ansiedad te ataca, es inevitable sentir tu cerebro dar vueltas y tu corazón palpitar a mil por hora; la temperatura de tu cuerpo aumenta y respirar se vuelve pesado. Quieres gritar, llorar y explotar pero estás ahí, pensando una y otra vez en todo lo malo que está pasando en tu vida. 

Tómalo con calma y no saques conclusiones basadas en lo que crees que otras personas piensan de tiTodos tenemos miedo de fallar, de no agradar al otro o de ser rechazados. Pero te estás esforzando tanto por lograr la perfección que terminas sacando lo peor de ti sin darte cuenta. Eres tu peor enemigo y es momento de que te liberes.

No necesitas ser mejor que nadie porque eres suficiente como para que otros noten tu perfección al instante. Eres lo suficientemente buena para tener éxito en lo que hagas, lo suficientemente bonita para que te volteen a ver y lo suficientemente fuerte como para ganarle a tus demonios.

Sé que piensas que alguien está enojado contigo por alguna razón que te inventaste. Sé que quieres disculparte pero no es necesario. No has hecho nada malo, incluso si has cometido un error, nadie te juzgará únicamente por eso. Créeme, el mundo está demasiado ocupado con sus propias batallas que no se preocupan por todo lo “mala” que eres.

Te preocupas y piensas demasiado, tanto que has llorado en privado porque sabes que te cuesta controlar dejar de fijarte en las cosas más pequeñas. Pero quiero que sepas que esto no es una debilidad sino una fortaleza tuya. Tienes un corazón tan grande que no quieres lastimar a la personas y sin embargo, es tan fácil que te lastimen.

Deja de pensar que te invitan por lástima. El que creas que todos te odian, es un juego más de tu mente. Los otros, seguramente ni están pensando en cómo hacerte sentir mal. Respira y primero deja de odiarte a ti misma. Recuerda que al final, lo que no es correcto para ti nunca permanecerá en tu vida.

Hay mucho más para ti que tu ansiedad. Está bien tener esos momentos siempre y cuando no dejes que te definan. Así que cuando sientas que tu ansiedad se está apoderando de ti, quiero que recuerdes esto:

Todo estará bien. Toda tu vida va a estar bien. Las relaciones y las personas que pertenecen a tu vida no te abandonarán. lo que es correcto para ti llegará y se quedará contigo. Cuando algo es correcto para ti, te trae claridad y cuando algo está mal para ti, te trae confusión. Así que haz lo que necesites para sentirte bien pero no dejes ganar a tus demonios.

No tienes que resolver toda tu vida esta noche. Concéntrate en lo más inmediato que tienes delante y avanza un paso a la vez, el resto lo irás averiguando a lo largo del camino. Eres amada y necesaria en la vida de muchas personas. Tu ansiedad no te defines, así que no la dejes.

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