Sedentarismo y alimentación entre factores de obesidad infantil

Un cambio de hábitos en las conductas familiares es clave para abordar la problemática de la obesidad infantil.

Los niños y niñas con obesidad ya son una lamentable realidad que afecta a diversos países de Latinoamérica, con cifras que ya alcanzan a Estados Unidos, y esto ya es mucho decir. Entre aquellos que lideran la tabla se encuentran México, Argentina y Chile.

La problemática se acentúa cuando surgen temas como la alimentación, tanto en las casas como en la escuela, más el sedentarismo, todo esto acompañado a las diferencias en hábitos de vida, de juegos y muchas prácticas que hoy se han adaptado a los nuevos inventos; por ejemplo, muchos juegos que se complementaban con actividad física, y que potenciaban el ejercicio y una mejor calidad de vida, se han visto minimizados por la avanzada tecnológica que ha llegado con entretenidos juegos que promueven el sedentarismo.

Las cifras van en aumento, igual que el peso de niños y niñas menores de 6 años, pequeños organismos que requieren de un cambio radical para no verse afectados en su próxima adolescencia y adultez, replicando, muchas veces, conductas familiares, otro factor determinante en una problemática que hoy es protagonista.

¿Cuál es el ejemplo que damos a nuestros niños y niñas?

Una de las más reiteradas recomendaciones pasan por la atención a las colaciones de las niñas y niños. Si bien hay quienes llevan sus alimentos, otros compran en algún quiosco o dependen de las colaciones que entrega el gobierno, por ejemplo. Los niños y niñas requieren de nutrientes, proteínas y vitaminas para crecer fuertes y ayudar a su desarrollo.

Algunos consejos para comenzar a cambiar malos hábitos:

  • Seguir una dieta equilibrada, una opción que se puede tomar en familia.
  • Realizar actividad física
  • Reducir horas en el televisor o el computador y potenciar actividad física para evitar el sedentarismo
  • Que este cambio sea una tarea de familia, dando el ejemplo al niño o niña de que comer saludable y hacer ejercicios es parte de una vida en familia.
  • Estar reunidos a la hora de la comida, esto potencia la comunicación en familia y de paso es una observación a lo que cada quien come.
  • Enviar colaciones saludables como yogur descremado, frutas picadas, verduras en brochetas, frutos secos, cereales sin azúcar, jugo y leche light.

La obesidad en niños y niñas es una de las claves de situaciones de discriminación entre sus pares. Evitar que la condición de su niña o niño cambie es también una tarea que involucra a la familia.

Fuente: Red Salud UC
Foto: Childrens Dayton