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La dieta de Pitágoras

Además de matemático, se le considera el padre de la Dietética. Descubre aquí en qué consistía su dieta. Eso sí, no la lleves a la práctica.

A la mayoría de personas Pitágoras (584-504 a.C.) os sonará por el famoso teorema de Pitágoras, aquel que dice en un triangulo rectángulo, el cuadro de la que la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos. Sí, es él. Bueno, en aquella época los eruditos no solo sabían de matemáticas si no que sabían de filosofía, de medicina, de arte, y muchas otras disciplinas. En el caso de Pitágoras podemos hablar también que es el padre de la dietética.

Desde su punto de vista la dietética iba a permitir al hombre establecer un punto de unión armónico entre hombre y universo. Es decir, nos encontramos ante una dieta que además de tener unos preceptos alimentarios, iba más allá y se centraba en aspectos más globales como podía ser el ejercicio físico, normas morales y visiones filosóficas.

En cuanto al deporte que ayuda a la dieta y a ser mejor persona y hombre en la relación con el universo, Pitágoras decía que había que hacer deporte, incluso deporte de competición pero nunca se debía ganar, ya que las derrotas fortalecían el espíritu.

Ahora, lo importante era la parte nutricional de su dieta. Una dieta que dividía en dos partes fundamentales. Por un lado la moderación a la hora de comer o beber, y por otro lado la abstención ante determinados alimentos tabú.

La moderación en su dieta era parte de la propia conducta de vida de un pitagórico. Moderación que llevaban a todas las facetas de su vida. Por ejemplo se comía muy poco, abundaban los alimentos crudos, en especial verdura. Introducir carne en la dieta era más extraña todavía, y solo debía ser de animales sacrificatos en rituales.

Así las cosas os podéis imaginar que debían pasar bastante hambre al día. Pues bien, la solución para luchar contra el hambre era ingerir alimentos alucinógenos. Como introducir en la dieta semillas de adormidera, y otras plantas. Y para tener un aporte energético se consumía mucha miel.

cc decar66

Os estaréis preguntando cuáles eran los alimentos tabú. Pues bien, principalmente eran algunas partes de los animales que tenían que ver con el nacimiento, crecimiento, principio y fin de la vida. Por ejemplo: riñones, genitales, médula, cabeza, patas. Esto tiene un sentido de creencia filosófica en referencia a la transmigración de las almas. Pensaban que si comían alguna de estas partes, que es donde el alma reside – desde un punto de vista pitagórico – se estaban comiendo el alma.

También se prohibían otros alimentos como las habas, pescados como los salmonetes, mariscos como la ortiga de mar y otros. Incluso las habas que os comento tiene el mismo significado que lo anterior, ya que se consideraba que era el lugar de residencia de las almas cuando volvían a la tierra y de ahí su forma de riñones.

En definitiva, un tipo de dieta que hoy en día no seguiríamos por muchos motivos, creencias, nutrición, etc. Pero que en su día tenía mucho sentido, en especial desde el punto de vista filosófico de Pitágoras, y es que un filósofo observaba la vida desde todas las perspectivas posibles, y la alimentación es una muy importante.

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