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“Fragmentos de una mujer”, la cruda historia sobre lidiar con la pérdida de un bebé

La cinta “Fragmento de una Mujer” ha conmocionado al público en su fin de semana de estreno

Pocas escenas son tan devastadoras como los primeros minutos de la nueva película «Fragmentos de una mujer» (Pieces of a Woman), cuyo estreno en Netflix se ha convertido en todo un suceso este fin de semana. El largometraje se presentó el año pasado en el Festival Internacional de Toronto, así como en el Festival Internacional de Cine de Venecia, conmocionando a los críticos.

La premisa en la plataforma dice: «tras perder a su hija en el parto, una mujer enfrenta las profundas consecuencias emocionales aislada de su pareja y familia por un abismo de dolor”. En estos tiempos donde todo parece caos, la idea de una cinta dramática parece poco atractiva pero pocas veces se habla tan abiertamente sobre la pérdida y de cómo ésta es llevada hasta la sanación.

La actuación de Vanessa Kirby es intensa y una clave sobre lo que muchas mujeres viven en silencio.  Los primeros minutos son estremecedores, donde por instantes uno parece perder el aliento.  Durante 23 minutos la cámara sigue a Martha (Vanessa Kirby) y Sean (Shia LaBeouf), una pareja que se prepara para un inesperado parto en casa.

fragmentos de una mujer
Netflix/ Fragmentos de una mujer

Se ha hablado mucho de la interpretación digna de un Oscar de Vanessa Kirby (que dio vida a la Princesa Margarita en las temporadas 1 y 2 de ‘The Crown’) como Martha al igual que Ellen Burstyn, como su madre, una sobreviviente del Holocausto que tiene su propia relación profunda y conflictiva con el dolor.

En esencia, Pieces of a Woman es un estudio de la pérdida neonatal y las diferentes formas en que lidiamos con el duelo. ¿Puede una relación sobrevivir a una pérdida tan intensa? ¿Existe una forma correcta de llevar el duelo?

A diferencia de otras cintas, no se busca plasmar una «solución fácil» sino un viaje realista de dolor y autorrevelación pero sobretodo de una mujer atormentada. La negligencia y burocracia médica, el acompañamiento de la pareja y las preguntas sin resolver en torno a las causas también sale a relucir. 

Una realidad para muchas mujeres

La muerte perinatal se trata de una vivencia extremadamente dura para los padres y aunque es común en todo el mundo, existe un tabú social para evitar hablar de ello. De acuerdo con la organización de mujeres March of Dimes, un bebé que muere antes de las 28 semanas de embarazo se denomina aborto espontáneo, y los bebés que mueren a las 28 semanas o después son mortinatos.

fragmentos de una mujer
Netflix

Los mortinatos ocurren más tarde en el embarazo y más del 40% son durante el trabajo de parto, muchos de los cuales se pueden prevenir. Ofrecer una atención de mejor calidad durante el embarazo y el parto podría prevenir más de medio millón de mortinatos en todo el mundo. Incluso en los países de ingresos altos, la atención deficiente es un factor importante en la muerte fetal.

Investigadores del Comité de Práctica Obstétrica han hecho estudios de los riesgos que corren las mujeres al tener un parto en casa, especialmente cuando se trata del primero.  De acuerdo con los estudios, éstas tienen mayor probabilidad de complicaciones que llevarán a lesiones en el bebé que las mujeres que habían planeado ir a una unidad obstétrica en un hospital.

Todo esto tiene un costo enorme para las mujeres. Muchas madres que pierden un bebé durante el embarazo o el parto pueden desarrollar problemas de salud mental que duran meses o años. Las actitudes culturales y sociales ante la pérdida de un bebé también están llenas de estigmas, haciendo que el proceso de duelo sea aún más complicado.

Una historia real

La cinta está basada en una vivencia de los propios creadores de esta cinta, quienes están casados. El director Kornél Mundruczó y su esposa la guionista Kata Wéber comparten una experiencia similar a la de Martha y Sean. una tragedia que dejó mucho dolor a su paso.

“Como pareja, después de la pérdida, no hablamos de eso”, dijo Wéber en una entrevista. “Sentí que me habían quitado el cuerpo porque había todas estas personas alrededor [expresando sus opiniones sobre el aborto espontáneo]. Mi cuerpo no era mío. Tuve que recuperarlo escribiendo, que fue como una terapia para mí».

“La maternidad es un tabú, las emociones femeninas son un tabú … perdimos a nuestro bebé durante el embarazo, pero al mismo tiempo no hablamos de eso. Incluso dentro de esa relación, era un tabú. La película trataba de romper el silencio «,dijo Mundruczó.

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