El caso de Amber Heard-Johnny Depp nos recuerda que no se trata de una guerra de género

Ni tenemos que burlarnos de los hombres que sufren violencia ni culpar al feminismo por provocarla.

El caso Johnny Depp y Amber Heard

Uno de los matrimonios más polémicos, y escandalosos de Hollywood ha sido el de Johnny Depp y Amber Heard. El actor era uno de los consentidos de la industria, todos se rendían ante sus encantos, y su innegable carisma.

Sin embargo, la actriz pidió el divorcio alegando violencia doméstica en un año que habían salido casos de maltrato y violación hacia las mujeres del espectáculo. El mundo pareció apoyarla, y Depp quedó relegado de muchos papeles.

Sus ex parejas, amigos, y productores intentaron defenderlo, pero pocos resultados obtuvieron. Él fue despojado por uno de sus papeles más importantes: Piratas del Caribe.

La historia está cobrando una vez más fuerza desde que salieron los audios de la terapia de pareja a la que acudieron los famosos. Ahí, Amber Heard admite haber abusado constantemente de su ex pareja.

¿Qué pasa con los hombres abusados?

El maltrato hacia los hombres es un problema silencioso, pero no inexistente. Es mucho más común la violencia constante que se le inflige a las mujeres alrededor del mundo, y de eso no hay duda.

Más de 3500 mujeres fueron asesinadas por razones de género en 25 países de América Latina en 2018 (CEPAL), y sólo los casos que son registrados. Sin embargo, el abuso hacia los hombres también es un problema que de debe abordar.

Muchos están criticando a Johnny Depp por ser demasiado "débil" al ser golpeado por una mujer. Este tipo de comentarios y reacciones provocan que los hombres no quieran alzar la voz, y eso hace aún más difícil solucionar este tipo de violencia.

¿Cómo interviene el feminismo en todo esto?

Asimismo, muchos están aprovechando a desestabilizar el movimiento. Critican a al feminismo por permitir casos como los problemas de Depp en su vida profesional.

No obstante, es importante recordar que el feminismo no busca la desigualdad en lo absoluto, todo lo contrario. Son más las vidas que se han perdido de mujeres que han sido maltratadas y que los perpetradores han quedado impunes, que las carreras que se han manchado.

Aún así esto no es una competencia o guerra de género. La maldad, ignorancia, abuso, y problemas no son distintivos ni de hombres ni de mujeres, es el ser humano en general.

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Muchas mujeres seguirán defendiendo a Amber, otras tendrán otra opinión. Ninguna de las perspectivas son estandartes del movimiento, porque como en todo grupo de personas esto puede variar.

Si no estás de acuerdo, dialoga, debate, nútrete de otras opiniones, pero no acuses a toda una ideología. 

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