¿Por qué los tatuajes son para siempre?

Un video que nos aclara la duda más recurrente de todas sobre las marcas en la piel.

Un tatuaje parece de lo más cotidiano hoy en día, y a pesar de ser algo que llega para quedarse en nuestro cuerpo, da la impresión de que para varios es como “cualquier cosa”. Tal vez si conociéramos mejor la historia de estas famosas marcas en la piel, le daríamos una intención distinta a su significado.

Basta con decirte que a pesar de ser tan popular y una tendencia recurrente en las últimas generaciones, el tatuaje es más antiguo que la civilización misma. Estos se encuentran en diferentes representaciones humanas en el arte rupestre. Pero el ejemplo más cercano se presentó en una momia peruana del año 6 mil a. C.

Si ya eres del “club de los tatuados” o estás a punto, tengo para ti una serie de curiosidades que te aclararán algunas dudas, sobre todo la de por qué es algo para toda la vida.

La primera máquina para tatuar se diseñó justo después de la máquina de grabar de Thomas Edison. Las máquinas actuales poseen una micro-aguja que es capaz de penetrar la piel a una velocidad de 50 a 3 mil veces por minuto, llegando hasta la parte de la dermis donde se encuentran los nervios, vasos sanguíneos y fibras de colágeno.

Estas penetraciones causan heridas en la piel que alertan al cuerpo para preparar células inmunitarias y reaccionar contra la inflamación y el dolor. Esto es lo que hace a un tatuaje permanente, como lo señala el video.

Hacerse un tatuaje no es algo que deba tomarse a la ligera. Culturalmente y de manera lamentable, una marca en la piel sigue estando en contra de muchos códigos de comportamiento que se relacionan con la integridad y la educación.

No toda la sociedad está familiarizada con la parte significativa del proceso, porque también existe el otro lado de la moneda con los que se tatúan más por una moda o para definir su propia identidad.

Pero más que un punto de vista cultural, es importante conocer lo que sucede en nuestro cuerpo después de que la tinta entra en la piel. Dado que se trata de una sustancia extraña que se quedará a vivir por siempre, quizá es un buen momento para reconsiderar el diseño y el lugar en donde pretendes llevar esta insignia.