Colombia

¿Qué representa que Petro le regale a Melania Trump un vestido artesanal que dicen que no se merece?

La pieza, una exquisitez de Hajsú Etnomoda, es un símbolo político que refleja una forma de mostrar dignidad ante un adversario político.

Petro le regaló a Melania Trump un vestido de Hajsú Etnomoda
El tesoro artesanal que Petro le regaló a Melania Trump: es de Hajsú Etnomoda (Casa Blanca/Hajsú Etnomoda)

En política, se podrá ostentar la bandera que sea, pero si se trata de diplomacia y negocios, hasta los más opuestos deben hacer concesiones. Donald Trump sabe que Colombia no es un país al qué desechar (más con bases militares y comercio cooperativo de años). Gustavo Petro sabe, por su lado, que por más arengas que dé contra el presidente estadounidense, su influencia geopolítica es indiscutible y afecta a muchos sectores en el país.

Por eso se hizo una reunión que dejó a muchos contentos, y a otros no. Pero lo que llamó la atención fue el vestido que Petro le regaló a Melania Trump. Este, de origen artesanal.

Esta pieza - que es un tesoro y es de lujo- es símbolo de todo lo que Petro ha enarbolado como bandera política y se ha visto como un símbolo de su periodo en cuanto a elementos vestimentarios: usar piezas de marcas artesanales (lo mismo hace Verónica Alcocer) que resalten el trabajo y saber ancestral de las comunidades y etnias que por años han sido asoladas por el conflicto o despojadas de sus tierras. Que han sido siempre la base de la pirámide social, o que han sido invisibles en la industria de la moda.

No es cualquier cosa.


Ahora bien, el vestido es de la firma nariñense - que también ha usado Alcocer- llamada Hajsú Etnomoda, que ya ha tenido pasarela en Colombiamoda.

El vestido lo hizo la maestra artesana Flor Imbacuán Pantoja, en el que hay fibras naturales de lana de oveja, seda natural, algodón, bambú, lino, cashmere y alpaca.

La marca estableció que la llena de orgullo que sea un regalo hacia la primera dama estadounidense.

“Más que un vestido, es una obra textil de alto nivel, tejida en La Guanga, por artesanas del sur de Colombia, que lleva consigo la memoria, la tradición y el espíritu de nuestro territorio”, expresan en Instagram.

Así, ante la belleza de tal pieza, en redes muchos dicen que la primera dama estadounidense “no merece” una obra de arte así, o que no la podría apreciar como se debe.

Por otro lado, esto en un encuentro diplomático es un símbolo poderoso. Y representa muy bien las disimilitudes de poder, visiones políticas y gobiernos de ambos mandatarios. En este caso, fue una muestra de dignidad absoluta.

Petro no se arrodilló, al menos en sus símbolos protocolarios

Cabe decir que en todo intercambio diplomático a través de la historia, siempre se han intercambiado regalos y símbolos de una nación a otra. Y en la moda, incluso primeras damas como Michelle Obama, en un gesto de buena voluntad, llevaban marcas de los países a los que visitaba.

Por su parte, y en un reverso de poder, y más bien para mostrar el poder de su propia industria, Tutina de Santos llevaba la moda nacional a todos lados, como pasó en algunos casos con la esposa de Iván Duque y también con Verónica Alcocer en viajes internacionales.

Dejando este paréntesis, los regalos representan símbolos claros de lo que representan las naciones y de lo que quieren decirse los líderes entre ellos. Sea mostrar un mensaje de contundencia, o de amabilidad, o de poder y visión política y comunicativa.

Que Petro haya escogido esta pieza no es gratis: le dice a Trump cómo ha apoyado bajo su gobierno -y cómo pretende hacerlo- a comunidades que han sido totalmente vulneradas por años, que han sido el pilar de su plataforma política y de votantes, de paso.

También afirma un relato nacional que construye a través de símbolos como el jaguar, a través de campañas como ‘El País de la Belleza’, y cómo está orgulloso de lo que se produce en su propio país y de sus comunidades, más allá de que tenga que hacer concesiones ante alguien como Trump por su propio bien.

Y de cómo, de paso, valora las riquezas naturales de su país de manera simbólica y concreta, que son base del sustento de mucha parte de sus ciudadanos. Hay que recordar que Trump se ha desligado de muchos acuerdos ambientales en sus dos mandatos.

Petro y Verónica Alcocer han reafirmado este apoyo simbólico y vestimentario hacia los artesanos y comunidades también en actos protocolarios y simbólicos. El presidente se ha vestido incluso de ruana, con mariposas amarillas, para cimentar esta imagen oficial.

Esto, a diferencia de sus antecesores, muchos de ellos europeizados en sus comunicaciones a través de su traje. Todo, en consonancia con un estilo político que también figuras como Francia Márquez y otros líderes mundiales han relajado y han consolidado desde los orígenes.

De esta manera, le muestra a Trump (así ni se entere, pero queda para la historia) que de todos modos hay una soberanía y un país que él defiende en su narrativa exaltando precisamente su riqueza artesanal.

Esto lo complementó con otros productos hechos por campesinos que hacen sustitución de cultivos, de paso derrumbando el bulo que Trump esparció en redes sobre su apoyo hacia el narcotráfico.

¿Veremos a Melania Trump, acostumbrada a carísimas firmas de lujo extranjeras -en eso se diferencia de las primeras damas demócratas- con una pieza que hace parte de los nuevos lujos del Sur Global?

Solo el tiempo lo dirá. Pero ante una gorra MAGA, genérica, dar un tesoro así es una muestra de dignidad silenciosa y poderosa.

Y sobre todo, de mucha clase.

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