Colombia

#Opinión ¿Por qué Petro se empeña en proteger a violadores y a maltratadores en su gobierno?

Con el nombramiento de Cielo Rusinque Urrego y las excusas a Álex Flórez Petro escupe a las mujeres que votaron por él.

¿Por qué Petro y el Pacto Histórico nombraron a personas nefastas con las mujeres y víctimas de abuso como Cielo Rusinque y Álex Flórez?

Por: Luz Lancheros, editora de Nueva Mujer Colombia.

El gobierno del ‘Cambio’, así, entre comillas, ya al menos está mostrando su abierto desprecio a las mujeres y a las políticas de género que simuló aceptar en campaña. Esto, al nombrar a Cielo Rusinque Urrego (que protege al profesor Fabián Sanabria, señalado de abuso sexual) como Directora del Departamento de Prosperidad Social y también al ser laxo, como mucha gente de su partido, con el comportamiento de un senador de su partido, Álex Flórez.

Hábil fue Petro en ir al debate feminista al que no fue su contrincante, Rodolfo Hernández. Se puso el pañuelo verde. Y de paso acalló de forma temporal los muchísimos cuestionamientos a su política de género, como la protección y validación a gente como Hollman Morris, que también fue acusado de acoso sexual (y que entre otras cosas, quiso censurar a esta casa editorial cuando se habló del tema con la feminista Mar Candela y las acusadoras de Morris en dos lives. A ella hasta la quiso acorralar judicialmente).

Hábil fue, pero no se cree que sea tan torpe para subestimar a quienes le eligieron.

Por mucho que su esposa baile y su hija diga que es feminista, la verdad es que el presidente debe darse cuenta que todo se muestra con hechos. No esperábamos santos (por Dios, hablamos de Colombia y tuvimos diez años de Game of Thrones para entender lo que hace la gente con poder), pero esperábamos gente coherente que como promesa de campaña se erigió como salvadora moral de un partido corrupto que cometía sus torpezas y crímenes al menos de frente.

Y que ahora “rodea” a un tipo como Flórez, que ya se sabe cómo trata a las mujeres tanto en público como en privado, porque “pobrecito, es alcohólico”, como si el licor validara a un maltratador, un misógino y un megalómano.

Fun fact: Rusinque también rodea y pide apoyo para este dudoso personaje.

Lo más amargo de esta semana no sólo son esos nombramientos. Es ver cómo se valieron de las luchas de mujeres (porque aún nos matan, violentan e invisibilizan de mil maneras) para llegar al poder, pero apenas estas mujeres y colectivos los cuestionan entonces les están midiendo con el “feministómetro”, como escribió la legisladora María Fernanda Carrascal, despreciando así a muchas de las votantes que se echan el pellejo día a día porque primero que todo, no nos maten.

Y segundo, que nos respeten.

Nosotrxs no los votamos para complacer sus ansías de poder

Si este Gobierno cree que subió con una ciudadanía que los adora como dioses, que mejor se vayan a ver Versalles. Esto no es un reinado, de hecho, mucha de la gente que eligió a Petro y a sus senadores son gente con sentido crítico que no se va a quedar callada ante las excusas que han dado los políticos tradicionales. Su infinita torpeza comunicativa en todos los sentidos (y ahí hasta Alcocer cabe), sus cuestionables actos y respuestas del partido les van a caer como una losa sobre el cuello en cuatro años. Si no es que desde ya.

No, señores, nosotrxs no los elegimos para no cuestionarlos nada. Precisamente, es para exigirles -y diario- la altura que dijeron que tendrían a diferencia del partido que salió del poder. Y esto incluye no sólo elegir a sus “amiguitos” y a sus lamebotas, sino a gente con esa altura por la que un electorado que ya no se queda callado votó. Y a gente que al menos con sus hechos demuestre que no condona de ninguna manera ningún tipo de violencia, incluida la sexual, como lo ha hecho la señora Rusinque.

A nosotros no nos sirve gente vestida de chaquiras hechas por artesanas cabezas de familia en los edificios de gobierno ni actos con ellas cuando por el otro lado siguen demostrando el desprecio a una Colombia cambiante que los eligió con estos actos. ¿Quieren ser cambio real? Que eso se vea con hechos y respeto a la ciudadanía que pujó por llevarlos al poder. No con migajitas simbólicas que no llevan a nada mientras siguen haciendo lo mismo con los mismos y dando más de lo mismo.

Y esto incluye subestimar a las mujeres, que si con Duque no estuvimos calladas, acá menos. Y que se vayan acostumbrando.

PD: Señora Rusinque, llámenos feministoides, como usted quiera. Pero esas “feministoides” fueron las que llevaron a su partido al poder en una buena parte. No se preocupe, se lo recordaremos. #NoMiCiela.

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