El Triunfo, reserva de la biosfera en peligro por concesiones mineras

En Chiapas, el gobierno ha otorgado 111 concesiones mineras; siete de ellas afectaría al bosque del niebla, lo poco que queda en el país.

La minería sigue amenazando a la naturaleza y la biodiversidad en México. Mientras Wirikuta ha dado un paso importante en la protección de su tierra sagrada, el bosque de niebla en la Sierra Madre de Chiapas continúa en grave peligro ante el alto número de concesiones autorizadas.

El estado de Chiapas ha autorizado 111 concesiones, siete de ellas se encuentran en El Triunfo, reserva de la biosfera donde se encuentra una importante extensión de bosque de niebla —de lo poco que resta en el país—. Este ecosistema en específico es hogar de especies endémicas, muchas de ellas en peligro de extinción, como el quetzal, el pavón, el tucansillo verde, el tapir, el puma, la nauyaca y el mono araña.

Actualmente existen cinco proyectos en fase de exploración que afectan a la zona: Las Golondrinas, Los Cacaos, Titán, La Libertad y Cristina. El plan de estos proyectos es extraer titanio, oro, cobre y barita, con el costo invaluable que representa el desequilibrio de la naturaleza. Así se inicia un efecto dominó, que puede dañar a las especies protegidas, al agua y el clima, hasta a las comunidades que se encuentran en el perímetro.

El Triunfo es hogar de 24% de las especies de México. Gracias a sus montañas y rica vegetación evita los deslaves, además de captar el 33% del agua de toda la República Mexicana. Este bosque de niebla alimenta al Río Grijalva, significa fuente de energía hidroeléctrica y un control para este preciado líquido.

Juan Carlos Castro, director de la reserva del a biosfera El Triunfo, muestra preocupación ante la extracción minera en un ecosistema tan delicado. Sólo eliminando tan sólo 10 metros de tierra, se desencadenaría un desastre natural; se perderían árboles, se taparían los ríos y habría alto riesgo de derrumbes, que pone en peligro a las poblaciones cercanas y a las especies endémicas.

Preocupa que el gobierno otorgue concesiones conociendo los efectos de la minería al medio ambiente. Hablamos de un posible ecocidio del bosque de niebla, de la desaparición de especies únicas que sólo se ven en este pedazo de Tierra, hasta de vidas humanas. Por ahora sólo queda que los pobladores levanten la voz para emular los esfuerzos del pueblo Wixárika. Unidos impedirán que esta tierra sea explotada.

FuenteLa Jornada

FotoJ. Paulo Carbajal-Borges (Flickr) / (cc) by-sa