Defensores de Rugeles: Maltratar a la mujer no tiene nada que ver con las Farc

Dejen de defender lo indefendible a través de la política y con la “privacidad”.

Luz Lancheros/ @luxandlan

Si todos los delitos y/o agresiones fueran “asunto privado”, solo se juzgarían los que ocurren en plena vía, y basados en ese absurdo, el homicidio y otros tipos de acciones que atentan contra la integridad y bienestar de otro individuo, hubieran sido impunes a través de los siglos y los asesinos seriales del mundo también andarían tan campantes porque matar a su madre y a sus víctimas es “cosa privada”, por ejemplo. Todos esos actos, más el golpear a tu propia esposa, serían cosa de ellos y la ley no tendría propósito alguno en juzgarlos como tal.

No, admiradores de Gustavo Rugeles, así no es.  Así de tontos suenan. Así no ha sido ni a través de la Historia ni a través de los sistemas de justicia, que incluso acá condenan la violencia de la mujer como un delito y también todas las acciones previas para llegar al punto del feminicidio. Y eso no pasa con Rugeles solamente:  eso incluye a cualquier tipo, sea de izquierda, cristiano, budista, que golpee a su mujer y que tenga a su pareja en tal punto que ella denuncie y luego aparezca así, como si nada.

Es que su filiación no tiene nada que ver: puede ser de la corriente que sea, el punto es que hay una denuncia y hay unos audios y hay unos antecedentes de violencia machista. A mí me importa poco que el tipo sea un derechista o un “castrochavista”, el punto es que hay denuncias y antecedentes y al parecer un caso aterrador de manipulación y violencia donde hay una mujer vulnerable* . Entonces, ¿qué tiene que ver si Rugeles es neonazi, vive en Bosa y adora a Uribe como su Dios?

Por una vez, por una vez en toda su existencia, usen la cabeza. No es necesario SIEMPRE relacionar todos los temas de género con filiaciones políticas a menos de que sea a través de políticas que afecten a las mujeres y un sistema de justicia que muchas veces falla en proteger a las mujeres. El tipo que golpeaba a su mujer en los años 40 podía ser liberal o conservador, el tipo que golpeaba a su mujer en 1993 podía ser un pastranista o samperista, el que golpeaba a su mujer en 2001, un serpista o un uribista. Entonces, ¿qué carajos importa la filiación política en este caso?

Ahora, no vengan con el cuento de las mujeres atacadas y violadas por las FARC. Eso también es violencia de género y tiene que ser juzgado por las autoridades. Pero tampoco tiene que ver acá, porque Marcela González no perteneció a ningún grupo armado. Dejen de relacionar peras con manzanas y dejen al cafre atávico furibundo por política que se cargan para otra ocasión.

Ojalá esto fuera lo más triste de las reacciones sociales que he encontrado ante este caso, pero ya veo que culpar a la víctima es algo que muchos ahora usan para condenar la actitud de González (eso está explicado acá).  Eso, más un sistema de justicia que no puede hacer nada ante un caso que muchos esperamos que no termine en tragedia y que para muchos solo es cuestión de bandos políticos o de una excusa tan estúpida como la privacidad.

*Como se ve en su denuncia, ella es ama de casa, aislada socialmente y sin otra actividad, y también con un nivel de escolaridad inferior al de su agresor. Muchas veces estos factores son determinantes para fomentar la vulnerabilidad de la víctima.