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El duelo, el apego y la valentía de volver a elegirte: la poderosa reflexión de Gaby Pérez Islas

Gaby Pérez Islas revela cómo el apego puede convertirse en una de las mayores fuentes de infelicidad.

Gaby Pérez Islas revela cómo el apego puede convertirse en una de las mayores fuentes de infelicidad.
Gaby Pérez Islas revela cómo el apego puede convertirse en una de las mayores fuentes de infelicidad. Cortesía Grupo Editorial Planeta (Cortesía Grupo Editorial Planeta)

Hay libros que no llegan para entretenerte, sino para confrontarte. Para obligarte a detenerte un momento y preguntarte si la vida que estás viviendo realmente te pertenece. ‘Viajar por la Vida’, de Gaby Pérez Islas, es precisamente uno de ellos.

La autora presenta esta obra como un llamado de atención para quienes sienten que dejaron de disfrutar su propia existencia, pero también como un reconocimiento para quienes han atravesado pérdidas, cerrando duelos y encontrado dentro de sí mismos la valentía necesaria para seguir adelante.

Porque, como plantea su libro, que cumple su décimo aniversario, vivir también implica aprender a despedirse: de personas, etapas, expectativas y versiones antiguas de quienes fuimos.

'Viajar por la Vida'
'Viajar por la Vida' Pexels (Pexels)

Todos los viajes transforman. Antes de emprender cualquier trayecto hacemos una maleta, elegimos qué llevar y qué dejar atrás. En el camino descubrimos paisajes, personas y experiencias, pero sobre todo nos descubrimos a nosotros mismos. Y esa es justamente la metáfora que atraviesa todo el libro: la vida entendida como un viaje emocional donde cada persona carga un equipaje distinto.


“Creo que nos toma toda una vida aprender a soltar”, reflexiona Gaby Pérez Islas en entrevista con Nueva Mujer.

La especialista, licenciada en Literatura Latinoamericana con estudios de maestría en Tanatología, ha dedicado años al acompañamiento emocional de personas en procesos de pérdida y transformación. Además, cuenta con diplomados en Logoterapia, Codependencia y Suicidología. Atiende en consulta privada, imparte cursos y talleres, colabora en diversos medios de comunicación y se ha convertido en una de las conferencistas motivacionales más influyentes en temas de salud emocional.

Y quizá por eso sus palabras conectan de manera tan poderosa: porque hablan desde la experiencia humana y no desde un discurso vacío de autoayuda.

'Viajar por la Vida'
'Viajar por la Vida' Pexels

En el libro, la autora explica que muchas veces vivimos atrapados en el apego, confundiendo amor con dependencia emocional:

“Los budistas dicen que el apego es sin duda la base de la infelicidad porque nos identificamos con aquello que poseemos”.

La frase adquiere todavía más fuerza cuando Gaby habla sobre la necesidad de aprender a construir vínculos desde la libertad y no desde la carencia.

“Para poder soltar hay que dejar de necesitar. Esa es la única manera: que seas autosuficiente, que elijas estar con alguien porque quieres, que elijas estar en un trabajo porque es lo que te gusta y lo que te conviene”.

Y añade:

“Cuando usamos el verbo necesitar, estamos moviéndonos en una codependencia. Y entonces te aferras con uñas y dientes”.

'Viajar por la Vida'
'Viajar por la Vida' Pexels (zavgorodniy_d/Pexels)

Uno de los puntos más profundos de Viajar por la vida es la manera en que resignifica los tiempos de pausa. En una sociedad obsesionada con la productividad y la inmediatez, la autora invita a mirar con otros ojos esos momentos donde aparentemente “no pasa nada”.

“La vida a veces son estos compases de espera donde creemos que estamos esperando que pase algo grandioso, pero ese trayecto, ese tiempo de espera, también es vida. La vida no es solo cuando pasan cosas grandiosas. Es todas esas salas de espera en lo que llegan esos grandes momentos”.

La reflexión toca fibras profundas porque recuerda algo que muchas veces olvidamos: la felicidad rara vez está en los grandes acontecimientos. Está en lo cotidiano:

“Luego, cuando alguien muere, lo que más extrañamos son esas cosas ordinarias: esos domingos de películas en la casa, esas palomitas, esos momentos que no eran grandiosos, pero eran maravillosos”.

'Viajar por la Vida'
'Viajar por la Vida' Pexels (Pexels)

Aunque el libro gira alrededor de la tanatología, la autora deja claro que esta disciplina no se centra únicamente en la muerte, sino en la manera en que decidimos vivir.

“Aunque parezca que la tanatología solo habla de muerte, en realidad habla de vida y de cómo vivirla con responsabilidad, sabiendo que igual que un viaje, un día se va a acabar”.

A lo largo de la obra, Gaby Pérez Islas propone hacer un ejercicio de introspección profundamente incómodo, pero necesario: revisar qué cosas estamos cargando emocionalmente y preguntarnos si realmente nos pertenecen.

“Tenemos que hacer en nuestro viaje de vida la misma pregunta que hacen en los aeropuertos: ‘¿Quién metió cosas en mi maleta?’ Porque a veces nuestros padres metieron miedos, una pareja metió inseguridades o alguien nos hizo creer que no éramos suficientes Hay que revisar las maletas de verdad y decir: esto no me corresponde, esto ya no me sirve”.

'Viajar por la Vida'
'Viajar por la Vida' Pexels (Pexels)

La autora también habla sobre las heridas generacionales y esas lealtades invisibles que muchas personas cargan sin cuestionar:

“A veces creemos en falsas lealtades. Pensamos que si amamos a alguien tenemos que parecernos a esa persona o cargar sus mismos dolores, y así no es el amor”.

Por eso insiste en la importancia de desarrollar conciencia emocional y dejar de vivir en automático.

“Ser adulto es preguntarte si las respuestas que das a las cosas son demasiado grandes. Si estás reaccionando desde algo que realmente te pertenece o desde algo que aprendiste” y añade: “Si no nos cuestionamos las cosas, terminamos viviendo en piloto automático, cargando miedos y heridas que quizá ni siquiera son nuestras”.

El libro también invita a replantear la idea tradicional de éxito. Para Gaby Pérez Islas, no se trata de reconocimiento, dinero o perfección, sino de sentir que la vida que vivimos realmente nos representa:

“Yo no hablaría de una vida exitosa, sino de una vida conquistada; una vida que verdaderamente sientes tuya”.

'Viajar por la Vida'
'Viajar por la Vida' Pexels (Pexels)

Y quizá una de las frases más emotivas de toda la conversación sea la manera en que describe la sensación de estar habitando la propia existencia:

“¿Cómo sabes que estás habitando tu vida? Porque se siente. Se siente un calentito en el alma que te dice: ‘esto suena bien’”.

La autora también hace una reflexión especialmente poderosa sobre el paso del tiempo y la madurez emocional:

“Conforme te haces mayor, cada vez tienen que ser menos las cosas que tienes que hacer y más las cosas que quieres hacer”.

'Viajar por la Vida'
'Viajar por la Vida' Pexels (Pexels)

En tiempos donde muchas personas viven agotadas emocionalmente y atrapadas en la presión constante de “tener todo resuelto”, Gaby Pérez Islas también lanza un mensaje urgente sobre la importancia de no actuar desde la desesperación.

“No tomen decisiones definitivas basadas en emociones temporales”.

Y recuerda que muchas veces la única manera de encontrar claridad es cambiar la perspectiva desde la que observamos nuestra vida.

“Cuando uno toma perspectiva y mira las cosas desde más arriba, los problemas dejan de verse tan enormes y atemorizantes” y agregó: “Si cambiamos nuestra posición para ver las cosas, cambiarán las cosas también”.

'Viajar por la Vida' de Gaby Pérez Islas cumple su décimo aniversario
'Viajar por la Vida' de Gaby Pérez Islas cumple su décimo aniversario Cortesía Grupo Editorial Planeta (Cortesía Grupo Editorial Planeta)

Al final, ‘Viajar por la Vida’ termina convirtiéndose en mucho más que un libro sobre duelo. Es una invitación a vivir más ligero, más consciente y más libre. A dejar espacio en la maleta para nuevas experiencias, para el descanso emocional y para la esperanza:

“Quisiera decirle a las personas que se eleven por encima de las circunstancias y que no pierdan la esperanza”.

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