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El 28 de febrero el cielo nos regala un desfile planetario: cómo verlo y qué significa este espectáculo astronómico

El próximo 28 de febrero el cielo nocturno ofrecerá un espectáculo poco común: un desfile planetario visible tras la puesta del sol. Varios planetas se agruparán en la misma franja del firmamento, creando una alineación que podrá observarse a simple vista en muchos países, incluido Ecuador. Te explicamos qué es, cómo verlo y qué simboliza este fenómeno astronómico.

Desfile planetario
Desfile planetario Ocurrirá el 28 de febrero.

El 28 de febrero de 2026 ocurrirá lo que popularmente se conoce como un “desfile planetario” o alineación planetaria. Desde la Tierra podremos observar varios planetas ubicados en la misma región del cielo, siguiendo la línea imaginaria de la eclíptica, que es el plano donde orbitan alrededor del Sol.

Esa noche estarán visibles Venus, Júpiter, Saturno y, con mejores condiciones, Mercurio a simple vista. Con binoculares o telescopio podrían distinguirse también Urano y Neptuno.

Es importante aclarar algo: no se trata de una línea perfecta como suele mostrarse en ilustraciones. Los planetas no estarán uno detrás de otro, sino distribuidos a lo largo del cielo, pero alineados desde nuestra perspectiva terrestre.

¿Cómo y cuándo observarlo?

El mejor momento será entre 30 y 60 minutos después de la puesta del sol, mirando hacia el horizonte oeste.


Recomendaciones prácticas:

  • Busca un lugar con poca contaminación lumínica.
  • Evita edificios o montañas que bloqueen el horizonte.
  • Permite que tus ojos se adapten a la oscuridad durante 10-15 minutos.
  • Usa aplicaciones astronómicas si quieres ubicar mejor cada planeta.

En Ecuador, el fenómeno podrá observarse siempre que el cielo esté despejado. No representa ningún riesgo y no se necesita protección especial para mirarlo.

Contexto astronómico: por qué ocurre

Las alineaciones planetarias no son rarísimas, pero sí poco frecuentes con tantos planetas visibles al mismo tiempo. Esto sucede porque todos orbitan alrededor del Sol en un plano similar. En ciertos momentos, desde nuestra perspectiva, parecen “agruparse” en el cielo.

No implica cambios gravitacionales significativos en la Tierra ni efectos físicos comprobados sobre personas, clima o eventos naturales. Es, ante todo, un fenómeno visual y astronómico.

¿Y en la energía? Una mirada simbólica

Muchas tradiciones culturales interpretan estos eventos como momentos simbólicos de sincronía, orden y renovación.

Al ver varios planetas “alineados”, muchas personas lo asocian con:

  • Orden interno.
  • Claridad mental.
  • Cierre de ciclos.
  • Nuevos comienzos.

La energía, en este caso, es más una construcción simbólica y emocional que un fenómeno físico medible. Pero el simbolismo puede ser poderoso cuando se vive con intención.

Rituales sencillos para vivir el momento

Si deseas aprovechar la fecha como un acto simbólico de renovación, puedes realizar prácticas sencillas y conscientes:

  • Escribe intenciones: redacta metas que quieras “alinear” en tu vida.
  • Meditación bajo el cielo: respira profundo y contempla el firmamento.
  • Ritual de gratitud: agradece lo que has logrado y lo que está por venir.
  • Encender una vela blanca: simboliza claridad y nuevos comienzos.
  • Desconexión digital: vive el momento presente sin pantallas.

No se trata de magia astronómica, sino de usar el evento como un recordatorio de que también podemos alinear pensamientos, emociones y decisiones.

Un recordatorio de lo pequeños y maravillosos que somos

Más allá de creencias o simbolismos, el desfile planetario es una invitación a mirar hacia arriba. En un mundo acelerado, detenernos unos minutos para observar el cielo puede generar asombro, humildad y conexión.

Es una oportunidad perfecta para compartir en familia, con amigos o incluso en soledad. El universo seguirá su curso, pero ese instante de contemplación puede quedarse contigo para siempre.

El 28 de febrero no solo habrá planetas alineados. Habrá millones de miradas dirigidas al cielo, recordando que somos parte de algo mucho más grande.

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