Wellness

Mujer llegó a pesar 115 kilos tras sufrir de depresión: Así logró bajar de peso y recuperar su talla normal

La joven empezó a comer en grandes cantidades para ‘buscar consuelo’ y apenas podía caminar

Llegó a pesar 115 kilos por depresión.
Llegó a pesar 115 kilos por depresión. Daily Mail

La historia de Katie Newell, una mujer de 38 años residente en Liverpool, Reino Unido, es un testimonio crudo y necesario sobre la compleja relación entre la salud mental y los trastornos de la conducta alimentaria.

Newell, cuya experiencia ha sido documentada por medios como el Daily Mail, llegó a pesar 158 kilos tras años de utilizar la comida como un refugio emocional frente a un cuadro severo de depresión y enfermedades crónicas.

Su relato no solo es una crónica de pérdida de peso, sino una advertencia sobre cómo el deterioro emocional puede manifestarse físicamente hasta alcanzar niveles críticos.

El ciclo vicioso: Comida, depresión y dolor crónico

Para Katie, la alimentación se convirtió en un mecanismo de consuelo.


Su dieta diaria estaba saturada de azúcares, carbohidratos refinados y ultraprocesados: desde grandes porciones de cereales azucarados al desayuno hasta snacks constantes de chocolate y galletas. “Me odiaba. Evitaba las fotos y los espejos”, confesó Newell, describiendo un estado de inutilidad que la llevó a la obesidad severa.

A este panorama se sumó el diagnóstico de Loin Pain-Haematuria Syndrome (LPHS), una enfermedad extremadamente rara (una entre un millón) que provoca dolor lumbar intenso y sangre en la orina.

La medicación para este dolor, sumada a la movilidad reducida y la depresión, creó una tormenta perfecta que la llevó al borde de la diabetes.

En este punto, apenas podía caminar y su vida social se había extinguido por completo.

Todo lo que hizo para bajar de peso:

Katie buscó ayuda en el equipo especializado en pérdida de peso del Hospital Aintree.

Inicialmente, se consideró el uso de Mounjaro (un medicamento inyectable para el control de peso), pero ante la falta de financiación sostenida, los médicos optaron por la vía quirúrgica a través del Servicio Nacional de Salud (NHS).

Antes de entrar al quirófano, Newell tuvo que someterse a un riguroso proceso educativo de ocho semanas:

-No beber líquidos junto con las comidas.

-La “regla 3-20”: ingerir bocados del tamaño de una moneda, masticar por 20 segundos y esperar otros 20 antes del siguiente bocado.

-Además, debió realizar una dieta restrictiva bajo carbohidratos y déficit calórico para reducir el tamaño de su hígado y facilitar la intervención.

One Anastomosis Gastric Bypass (OAGB): La intervención clave

El procedimiento elegido fue el bypass gástrico de una sola anastomosis (OAGB), también conocido como “mini bypass”.

Esta cirugía reduce drásticamente la capacidad del estómago y altera la absorción de calorías al conectar una pequeña bolsa gástrica directamente con el intestino delgado.

La operación, realizada el 18 de enero de 2025, duró 90 minutos.

No obstante, la recuperación no fue sencilla. Durante los primeros tres meses, Katie enfrentó episodios de vómitos constantes —llegando a vomitar hasta 12 veces al día—, un efecto secundario conocido de la reconfiguración digestiva.

Con el tiempo y el seguimiento médico, estos síntomas se volvieron manejables.

Un año después: 95 kilos menos y una nueva salud

Doce meses después de la intervención, los resultados son asombrosos. Katie ha perdido 95 kilos, situándose actualmente en los 73 kilos. Los beneficios clínicos han sido inmediatos:

  • Remisión de prediabetes: Sus niveles de glucosa se han normalizado.
  • Mejora articular: La reducción de peso ha aliviado significativamente la carga en sus articulaciones.
  • Cambio alimentario: Su dieta ahora se basa en porciones mínimas de sopa, frutas y carnes con verduras.

Si bien el dolor crónico por su enfermedad (LPHS) persiste, su calidad de vida ha dado un giro de 180 grados.

Ahora puede caminar con sus perros y, lo más importante, ha recuperado la confianza para enfrentarse a su propia imagen.

El costo de la transformación y la importancia del apoyo

Un procedimiento de este tipo puede costar hasta 21.000 libras esterlinas en el sector privado, debido a que requiere un equipo multidisciplinario: dietistas, psicólogos y cirujanos.

En el caso de Katie, el NHS cubrió el tratamiento, subrayando que la cirugía bariátrica no es un “atajo estético”, sino una herramienta de salud pública para casos de alto riesgo.

Katie Newell enfatiza que la cirugía fue el catalizador, pero el verdadero trabajo reside en la mente. Modificar la relación con la comida es una batalla diaria que requiere acompañamiento profesional.

Su mensaje es claro: la obesidad es a menudo el síntoma de una herida emocional que necesita atención antes de que el cuerpo llegue al límite.

Tags

Lo Último