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De la palabra prohibida al movimiento imparable: así evolucionó el feminismo

Un siglo de luchas, conquistas y resistencias que transformaron la historia de las mujeres.

Flor Rodríguez
Flor Rodríguez Cortesía

Hay fechas que no se celebran: se recuerdan con el cuerpo entero. El 13 de enero de 2026 se cumplieron 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán, celebrado en Mérida en 1916.

Más de un siglo después, ese encuentro sigue latiendo en la historia de México como un acto de valentía colectiva, como el momento en que las mujeres decidieron hablar cuando el mundo les exigía silencio.

“Hablamos de más de un siglo de la lucha de las mujeres mexicanas para la conquista de nuestros derechos”, dice Flor Rodríguez, directora de Repara Lumea en una entrevista con Nueva Mujer, y en esa frase caben generaciones enteras de resistencia.

110 años del Primer Congreso Feminista
110 años del Primer Congreso Feminista Cortesía

En 1916, las mujeres no podían votar. No eran consideradas ciudadanas. No tenían voz en la vida pública. Sus ideas no contaban, sus decisiones no importaban.

Aun así, llegaron. Llegaron desde distintos puntos del país, en condiciones adversas, desafiando no solo las distancias físicas, sino el peso de una sociedad que les decía que ese no era su lugar.


“Las mujeres no podíamos ni votar. Nuestra opinión en la vida pública no importaba”, recuerda Rodríguez, y esa afirmación revela la dimensión del acto que fue reunirse entonces.

Alzar la voz fue un gesto radical. Nombrar la desigualdad fue un acto de rebeldía. Imaginar derechos fue, en sí mismo, una forma de libertad.

Feminismo
Feminismo Pexels

El origen de una historia que no se ha detenido

Aquel Congreso no fue solo el primero en México:

“Es el pionero del movimiento feminista en América Latina”, subraya Rodríguez.

Desde Yucatán (territorio históricamente progresista) se sembraron las ideas que, décadas más tarde, permitirían a las mujeres votar, ocupar cargos públicos y exigir igualdad ante la ley. Pero los derechos no llegaron de inmediato.

“¿Cuántos años se tuvieron que luchar para que las mujeres pudiéramos ser tomadas en cuenta en las esferas políticas y públicas del país?”, cuestiona Rodríguez.

La respuesta duele: más de treinta años de espera, resistencia y persistencia hasta que el voto femenino fue reconocido en 1953.

Flor Rodríguez
Flor Rodríguez Evoto (brenton bult)

Cada avance trae una nueva batalla

El feminismo ha cambiado de formas, de lenguajes y de rostros, pero no de esencia. Cada espacio conquistado ha revelado nuevas violencias.

“Los espacios que vamos ocupando las mujeres se van manifestando nuevas formas de violencia”, advierte Rodríguez, recordándonos que la igualdad formal no siempre se traduce en seguridad ni en justicia real.

Hoy hablamos de violencia política de género, de violencia digital, de feminicidios, de silencios impuestos. Hablamos de una lucha que se transforma, pero que no termina.

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Escuchar para transformar

Uno de los llamados más urgentes del presente es escuchar. Escuchar de verdad.

“No podemos hacer una ley sin escuchar a las víctimas directas e indirectas”, afirma Rodríguez.

Señalando que ninguna política pública puede ser legítima si se construye sin las voces de quienes viven la violencia en carne propia.

El feminismo, insiste, no es confrontación: es justicia.

“Es el movimiento político y social que busca la igualdad de derechos y de oportunidades entre hombres y mujeres”, una definición clara frente a décadas de estigmatización y miedo.

Lucha feminista
Lucha feminista Pexels

Memoria que se convierte en futuro

Conmemorar los 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán es honrar a las mujeres que se atrevieron a imaginar un país distinto cuando hacerlo implicaba enormes riesgos. Es reconocer que nada de lo que hoy existe fue gratuito. Cada derecho tiene una historia, cada avance tiene un nombre, cada libertad tiene una raíz.

Desde Repara Lumea, la memoria se convierte en compromiso: trabajar para que los derechos conquistados no se queden en el discurso, sino que se traduzcan en justicia real, reparación integral y vidas libres de violencia.

Flor Rodríguez
Flor Rodríguez Evoto (brenton bult)

La historia que comenzó en 1916 no ha terminado. Sigue escribiéndose en cada mujer que alza la voz, en cada espacio que se abre, en cada silencio que se rompe. Recordar es un acto político. Y no olvidar es, todavía hoy, una forma de resistencia.

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