Ha llegado una revolución a nuestras mesas con las nuevas Guías Alimentarias 2025–2030 estadounidenses, las cuales reinventan la clásica pirámide alimentaria con el objetivo de prevenir enfermedades crónicas, priorizar alimentos naturales y servir como base para programas de seguridad alimentaria.
Con este nuevo enfoque se busca simplificar lo que dejamos sobre la mesa y transformar nuestra salud de forma positiva. Eso sí, cabe destacar que no todos los nutricionistas están de acuerdo con estos cambios; algunos critican la promoción de carnes rojas y lácteos enteros por posibles riesgos cardiovasculares o su impacto ambiental.

¿Qué cambia en la Pirámide?
Antes, los granos y cereales eran base en la pirámide, empujando alimentos como las verduras y proteínas casi al nivel secundario de importancia. Hoy eso cambia, la pirámide destaca los alimentos más nutritivos y reales en la parte superior, y deja los menos favorecedores, como los ultraprocesados y los azúcares añadidos, afuera.
Este nuevo modelo visual quiere que todos, niños, adultos, jóvenes y mayores, entendamos que la salud comienza en el plato con alimentos que nos nutren de verdad.

La proteína primero
Uno de los cambios más sonados es que ahora se recomienda consumir más proteína de alta calidad en cada comida. Esto significa dar espacio a huevos, legumbres, pescado, carnes magras, frutos secos y más, con un objetivo de 1.2 a 1.6 g de proteína por kilo de peso al día. Esa energía construye músculos, apoya el metabolismo y nos hace sentir satisfechos por más tiempo.
Y sí, esto aplica para todos. Desde los que aman entrenar hasta quienes buscan más vitalidad en su día a día.

Frutas, verduras y alimentos reales
Las frutas y verduras mantienen su papel estelar en la pirámide. Así que se recomienda 3 porciones de verduras al día y 2 porciones de fruta al día.
Las mejores opciones son las que están lo más cerca posible de su forma natural, es decir: frescas, congeladas o en lata sin azúcar añadida, para que tu cuerpo reciba vitaminas, antioxidantes y fibra que apoyan tu bienestar.
¿Y los granos?
Aunque los granos ya no están en la base visual, no desaparecen de tu dieta. Se anima a consumir entre 2 y 4 porciones diarias de granos integrales ricos en fibra como avena, arroz integral y pan integral, mientras se reduce el consumo de granos refinados.

Grasas saludables: Sí, pero con moderación
Las grasas no han desaparecido, simplemente se muestran de forma más realista. Se alienta a usar fuentes naturales como aceite de oliva, frutos secos, aguacate, hasta mantequilla y lácteos enteros con moderación, siempre buscando mantener las grasas saturadas por debajo del 10% de las calorías diarias.
NO a los ultrapocesados, al azúcar añadido y el alcohol
Uno de los mensajes más claros de esta nueva pirámide es que hay que evitar los alimentos ultraprocesados, como snacks empaquetados y dulces. Además, invita a limitar los azúcares añadidos, en este caso es mejor si casi no los consumes.
Esto no solo apoya tu salud física, sino también tu energía mental, tu piel y hasta tu humor. Una ventaja deliciosa y positiva para tu bienestar.

Además, aunque no se mencionan cantidades específicas del límite recomendado para ingerir alcohol como antes, sí se señala la necesidad de limitar su consumo, especialmente durante el embarazo y en casos de recuperación de un trastorno por consumo de alcohol.
Un enfoque flexible
Esta pirámide te invita a celebrar los alimentos reales, disfrutar las comidas, aprender recetas nutritivas y sentirte bien contigo mismo.
La nueva propuesta es una emocionante invitación a volver a lo básico: alimentos reales, coloridos, nutritivos y llenos de vida. Proteínas, frutas, verduras, granos integrales, grasas saludables y menos ultraprocesados forman el camino hacia una vida más saludable y plena. No olvides que tu plato puede ser tu mejor aliado para sentirte increíble cada día.
