En un país donde la desnutrición infantil sigue siendo una herida abierta, la creatividad, la ciencia y la cocina se han unido para proponer una solución tan inesperada como esperanzadora: gomitas hechas a base de pescado. Sí, gomitas. Coloridas, masticables y pensadas especialmente para niñas y niños que necesitan nutrientes esenciales para crecer sanos y fuertes.
La iniciativa nace en Ecuador como parte de un proyecto impulsado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF-Ecuador), en articulación con el Viceministerio de Acuacultura y Pesca, la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM) y otros aliados académicos y técnicos. A esta alianza se sumó el reconocido chef ecuatoriano Rodrigo Pacheco, quien aportó su experiencia gastronómica para lograr un producto nutritivo y, al mismo tiempo, atractivo al paladar infantil.
Un problema urgente que requiere ideas nuevas
Ecuador enfrenta cifras preocupantes de desnutrición crónica infantil, especialmente en zonas rurales y costeras. La falta de acceso a alimentos ricos en proteínas, hierro y zinc impacta directamente en el desarrollo físico y cognitivo de miles de niños. Frente a este escenario, el desafío no solo es producir alimentos nutritivos, sino lograr que sean aceptados y consumidos con agrado.
Ahí aparece la idea de las gomitas de pescado: un formato familiar para la niñez, asociado al juego y al disfrute, que esconde en su interior un alto valor nutricional.
Pescado que nutre y cuida el planeta
Las gomitas se elaboran a partir de especies marinas de bajo valor comercial, pero con una gran riqueza nutricional. Esto permite aprovechar recursos disponibles de manera sostenible, reducir desperdicios y, al mismo tiempo, fortalecer la seguridad alimentaria. El proyecto se enmarca dentro del concepto de “Blue Food”, que promueve el consumo responsable de alimentos provenientes de ecosistemas acuáticos.
Durante el proceso se desarrollaron 12 fórmulas distintas, hasta encontrar el equilibrio adecuado entre sabor, textura y olor, minimizando el característico gusto a pescado sin perder sus beneficios.
Cuando la cocina se convierte en esperanza
El rol del chef Rodrigo Pacheco fue clave para transformar un alimento funcional en una experiencia agradable. Su participación demuestra que la gastronomía también puede ser una herramienta social, capaz de generar impacto más allá de los restaurantes y llegar a comunidades que más lo necesitan.
Lejos de reemplazar una comida completa, las gomitas están pensadas como un complemento nutricional, fácil de consumir, práctico y pensado para apoyar programas de alimentación infantil.
Un prototipo que mira al futuro
Por ahora, las gomitas de pescado se encuentran en fase de prototipo, en evaluación técnica y nutricional. Sin embargo, el proyecto abre una puerta poderosa: la de pensar soluciones innovadoras, locales y sostenibles frente a uno de los mayores desafíos sociales del país.
En Ecuador, la lucha contra la desnutrición también puede tener forma de gomita. Y, detrás de ese pequeño bocado, hay ciencia, compromiso ambiental y la firme convicción de que alimentar bien a la infancia es invertir en el futuro.
