En Corea del Sur, cuando una mujer da a luz no solo recibe felicitaciones llenas de emoción, sino también un regalo cultural profundo: el sanhujori. Esta tradición es un periodo sagrado de recuperación que puede extenderse a alrededor de cuatro semanas de descanso absoluto tras dar a luz.
Durante este tiempo, el objetivo principal es que la madre recupere energía, sane su cuerpo y fortalezca su salud emocional mientras se adapta a la nueva vida junto a su bebé.

Aunque las costumbres han evolucionado con el tiempo, el espíritu sigue siendo el mismo: celebrar y cuidar profundamente a la madre en uno de los momentos más importantes de su vida.
Centros que transforman el postparto en bienestar moderno
En la Corea moderno, el sanhujori se practica principalmente en centros especializados conocidos como sanhujoriwon, lugares donde las madres pasan varias semanas después del parto recibiendo atención profesional completa.
Estos centros combinan tradiciones antiguas con servicios modernos que incluyen enfermeras y expertos que velan por la salud física de la madre y el bebé, mientras que las instalaciones ofrecen un ambiente similar al de un hotel, con servicios personalizados de bienestar y confort.

¿Por qué es necesario un periodo de descanso?
La idea de dedicar tiempo exclusivo para la recuperación no es un capricho moderno, sino parte de la sabiduría tradicional coreana. En la cultura ancestral, se creía que el cuerpo femenino quedaba especialmente vulnerable tras el parto y que sin un reposo adecuado podría desarrollar dolencias de larga duración si no se cuidaba correctamente en las semanas posteriores.
Durante el sanhujori, especialmente en las primeras tres a cuatro semanas después del nacimiento, las madres eran protegidas del frío, recibían comidas tradicionales ricas en nutrientes como sopas especiales, además se les recomienda evitar esfuerzos físicos fuertes.

Aunque algunas prácticas tradicionales han evolucionado con la medicina actual, la idea general de poner la salud y la recuperación de la madre como prioridad sigue siendo central. La duración de estas prácticas suele girar alrededor de 30 días, un periodo que muchas familias y profesionales consideran ideal para que el cuerpo se recupere de forma integral.
Barreras y desafíos
Aunque el sanhujori es ampliamente valorado, no está exento de retos. El acceso a los centros especializados puede ser costoso, y la competencia por un espacio en estos lugares es alta, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas.
Por otro lado, una parte significativa de las madres, reporta haber experimentado síntomas de depresión posparto, señalando que el descanso físico debe acompañarse con un sólido apoyo emocional y social.
Para ello, hay políticas públicas emergentes que están intentando responder a estas necesidades, con el objetivo de garantizar que la madre no esté sola en su recuperación.

Un modelo inspirador de bienestar posnatal
Sanhujori representa un enfoque cultural donde la maternidad se honra con cuidado, descanso y atención amorosa. Lejos de ser solo una tradición antigua, hoy inspira modelos modernos de atención posparto que reconocen la importancia de la salud integral de la madre y la alegría de dar la bienvenida a una nueva vida.
Esta práctica nos recuerda a todos, independientemente de la cultura de origen, que la maternidad no es una carrera de velocidad sino un viaje que merece tiempo, cariño y calidad de atención.
