Pareja

Hagámonos un favor: dejemos de lastimar a otra mujer cometiendo una infidelidad

La solidaridad y apoyo mutuo entre mujeres puede marcar la diferencia, incluso en ámbitos amorosos.

Infidelidad

En tiempos donde se habla tanto de sororidad, esta solidaridad con otras mujeres no debería quedarse únicamente en la lucha por el empoderamiento y la igualdad de género, sino también llevarse a terrenos amorosos y la infidelidad.

Muchas veces una mujer sabe que está lastimando a otra, y hasta a una familia completa, producto de mantener una aventura con un hombre comprometido, algo que rompe los principios de la responsabilidad afectiva.

Aunque su concepto abarca directamente el cuidado sobre los sentimientos y emociones que nacen en el marco de una relación, no nos podemos olvidar de terceros y afectados indirectos por nuestros comportamientos.

De hecho, nos llama a ser conscientes emocionalmente del impacto de las acciones en los demás, casi como aquel dicho que repiten las mamás y abuelitas a cada rato: “no hagas lo que no te gustaría que te hiciesen”.

Ante la infidelidad, es momento de apelar a la empatía entre mujeres

No obstante, esto no puede confundirse con culpabilizar a las mujeres sobre las actuaciones extramaritales de los hombres.

En una infidelidad, la responsabilidad es compartida, y en todo caso, quien está comprometido y le debe principalmente respeto y lealtad a su pareja es él.

Sin embargo, como mujeres podemos empezar a marcar la diferencia cuando nos ponemos en los pies de lo que pueda sentir la otra y pensar más allá de nuestro placer.

Criamos a las mujeres para que se vean las unas a las otras como competidoras, y no por puestos de trabajo ni logros personales, sino por la atención de los hombres”, escribió Chimamanda Ngozi Adichie en su ensayo Todos deberíamos ser feministas, recuerda Carla Colman en El Observador.

Es así como progresivamente nos fuimos convirtiendo y mirando como rivales.

Hay mujeres para las cuales que un hombre esté casado no implica un límite. ¿Son zorras? Son mujeres con los mismos códigos de hombres para los cuales que una mujer esté casada no implica un límite”, recuerda la periodista Mariana Carbajal al mismo medio.

Por eso, ahora que la cooperación entre mujeres está logrando cambios sociales tan importantes, hay que trasladarla al plano amoroso y sexual, reconociendo que una historia de amor no debería tener un precio tan alto qué pagar.

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