¿Qué necesita nuestro cuerpo realmente cuando tenemos antojos?

Los antojos pueden ser una muestra de los nutrientes que nos faltan

¿Alguna vez has sentido unas ganas enormes de comer una torta, hamburguesa o cualquier otra comida deliciosa? Muchas veces los antojos aparecen como una forma positiva para darnos un gusto y saciar nuestros deseos. Después de todo, ¿a quién no le gusta probar algo dulce de vez en cuando?

No obstante, hay ocasiones en las que estas ganas esconden una necesidad mucho mayor de nuestro cuerpo. Y es que los antojos también pueden ser una muestra de los nutrientes que nos faltan y que se presentan mediante estas ganas irremediables de conseguir alimentos altos en calorías y poco saludables.

¿Cómo funcionan? Cada comida representa un tipo de déficit, por lo que es necesario saber interpretar las señales para acudir a la comida precisa y evitar aquella que, si bien nos agradará con su sabor, no solucionará el problema de fondo. A continuación te mostramos cuáles son los antojos más comunes y qué significan en base a las necesidades de nuestro cuerpo.

1. Chocolate

Probablemente uno de los antojos más populares es el del chocolate. Este alimento estimula la producción de endorfinas, lo que produce una sensación de placer luego de ser consumido. Los granos de cacao con los que se fabrica, tiene propiedades antioxidantes, las que ayudan a proteger el cuerpo del envejecimiento. Además, contiene alcaloides como la cafeína y teobromina, que ayudan a mantenernos activos y con una sensación de motivación, lo que puede resultar muy adictivo para quienes lo ingieren.

¿Qué ocurre cuando sentimos ganas de comer chocolate? Probablemente nuestro cuerpo necesite compensar la falta de magnesio, un macromineral implicado en muchas de las reacciones de obtención de energía de nuestras células. Ayuda a regular la función de los músculos, el sistema nervioso y los niveles de azúcar en la sangre. Algunas investigaciones señalan que ayuda a reducir la depresión y los síntomas de la migraña. Incluso, se lo considera un relajante natural.

Para compensar el déficit de magnesio, puedes consumir alimentos como almendras, pistachos, nueces, garbanzos, lentejas, quínoa, espinaca, cebollín, pomelo, plátano, limón o chocolate amargo.

2. Pan

Seguramente alguna vez has llegado a tu casa con ganas de saborear una marraqueta calientita con mantequilla derretida, o una tostada con queso. El pan es una de las comidas más prácticas al momento de saciar la sensación de hambre, pero detrás de las tremendas ganas que nos puede dar por comerlo, se esconde la falta de aminoácidos en nuestro cuerpo.

Los aminoácidos son componentes proteicos muy necesarios para el funcionamiento de nuestro organismo, y se recomienda consumirlos periódicamente. Se pueden encontrar en garbanzos, lentejas, habas, soja, arroz, sésamo, quínoa, avellanas, almendras, nueces, pistachos y maní. También en comidas como carne, pollo, huevos, lácteos y pescados.

3. Algo dulce

Helados, crepes, waffles, galletas o pasteles. Esas son algunas de las delicias que, de vez en cuando, suelen aparecer en nuestros pensamientos y no se van hasta que las probamos. Al igual que lo ocurrido con los otros antojos, las ganas de comer estos alimentos revela un déficit de algo. En este caso, se trata de glucosa, un compuesto que sirve como fuente de energía para nuestro cuerpo.

Las personas obtienen la glucosa a través del consumo de alimentos, pero cuando no se obtiene la suficiente, aparecen algunos síntomas como el cansancio, mareos, irritabilidad o sudoración. Es común que nuestro propio organismo nos pida una fuente rápida de glucosa, siendo los dulces los más comunes. No obstante, esta se puede obtener de otras maneras, como la ingesta de frutas, las que proveen otros tipos de monosacáridos como la fructosa.

4. Frituras

Si alguna vez has sentido ganas de comer alimentos como hamburguesas, papas fritas, nuggets u otros, es probable que tu cuerpo te esté enviando una señal de alerta ante la falta de grasas. La manera más pronta de conseguirla, es a través del consumo de comida chatarra. Sin embargo, también se puede adquirir con otro tipo de alimentos ricos en grasas saludables.

Algunos son las paltas, aceite de oliva, aceite de coco, queso, yoghurt natural, chocolate, huevos, pescado y semillas de chía.

5. Café

Aunque es menos común que los alimentos anteriores, algunas personas suelen tener antojos de café. Cuando aparecen las ganas de consumirlo, puede que nuestro cuerpo necesite alguna dosis de cafeína. Para evitar el consumo excesivo de café, puedes beber té verde o consumir un batido de frutas o verduras para reponer la energía que necesita tu organismo.