La razón por la que no te pareces a tus hermanos aunque sean de los mismos padres

Hay hermanos que no se parecen entre sí

¿Alguna vez has visto a un par de hermanos y pensado que no se parecen en nada? O quizá, tú misma has notado que hay grandes diferencias físicas entre tú y tus hermanos, aún cuando son hijos de los mismos padres. ¿Qué es lo que hace que uno tenga el cabello oscuro y ondulado y el otro rubio y liso? Si bien todos tenemos características que nos hacen únicos, hay quienes podrían parecer todo, menos hermanos.

La respuesta a por qué sucede esto tiene que ver con nuestros genes y cómo se transmiten. Eres quien eres debido al conjunto particular de 25,000 genes que obtuviste de tus padres y el entorno en el que desarrollaste y creciste.

A pesar de que los hermanos son, en promedio, 50% genéticamente similares, pueden presentarse rasgos que los hagan parecer completamente ajenos entre sí y no solamente en lo físico.

Puede suceder que tú seas muy buena en los deportes y que tu hermano o hermana lo sea en el arte y ninguno de los dos es bueno haciendo lo que el otro. 

Los estudios en genética humana de la Universidad de California, lo explican así: Los genes humanos se extienden a lo largo de 23 cromosomas (2 versiones diferentes de cada cromosoma). La apariencia de una persona se ve afectada por ambas copias de cada gen.

Los hermanos no siempre resultan ser cómplices de vida, y eso está bien

Hay hermanos tóxicos para nuestro bienestar y es válido alejarse de ellos.

Una copia de cada gen proviene de tu padre y una de tu madre. Entonces, el par de genes que tienes será diferente del par que tenía tu madre, y diferente del par que tenía tu padre. Te verás similar a tus padres, pero no idéntica a ninguno de ellos.

Tu hermano o hermana obtendrá una mezcla diferente de genes de tu padre y una mezcla diferente de tu madre, así que en promedio tendrá la mitad de tus genes en común.

Si compartes el 75% de sus genes con tu hermano o hermana, se parecerán más que si comparten solo el 25% de los genes.

Al final, es como una ruleta rusa. Cada uno de nosotros tiene muchas generaciones de ADN mezcladas. Un niño puede parecerse mucho a uno de los padres, mientras que un hermano se parece mucho al otro padre, y otros dos hermanos no se parecen en nada a los padres. Todo depende de la composición del ADN de cada uno.

Ya que los hermanos solo comparten alrededor del 50 por ciento del mismo ADN, su código genético podría ser diferente, de ahí que adquieran rasgos similares al de los abuelos, bisabuelos y tatara-abuelos

Cuanto más diversos sean sus antepasados recientes, dice Dennis, más pronunciados pueden ser los efectos de la recombinación genética.

Un caso especial son los gemelos idénticos, que se forman a partir del mismo óvulo fertilizado, y comparten el 100% de sus genes.  Pero incluso los gemelos idénticos tendrán una nutrición diferente en el útero y sufrirán diferentes accidentes cuando sean niños, por lo que los efectos ambientales pueden hacer que se vean ligeramente diferentes.

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