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Las alergias en primavera son de lo más comunes / Pixabay
Wellness 18/11/2019

Cuidado con el abuso de antialérgicos: pueden provocar riesgos en la salud

Paula Molina, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada, nos explica los efectos del uso indiscriminado de antihistamínicos

Desde septiembre, muchos están sufriendo con los efectos que tiene la primavera sobre nuestro sistema respiratorio. Gracias al proceso de floración de muchos árboles, la carga de alérgenos en el aire aumenta considerablemente. Esto provoca que cientos de personas comiencen a sufrir los molestos síntomas de las alergias estacionales.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa las alergias como la cuarta enfermedad más importante en el mundo. Se calcula que afecta a más de 300 millones de personas, un 20% de la población mundial. Y para este grupo, los antihistamínicos pasan a ser los mejores aliados para combatir los molestos síntomas.

No obstante, hay que tener especial cuidado con la automedicación de este tipo de fármacos. Su abuso podría provocar importantes riesgos asociados a su empleo. Aún más cuando se trata de personas que sufren enfermedades basales y consumen medicamentos de forma permanente.

Los antihistamínicos de primera generación, entre los que se cuenta la clorfenamina y la difenhidramina, poseen efectos sedantes. Inhiben o bloquean la histamina, el neurotransmisor responsable de los síntomas alérgicos cuando hay un exceso en el sistema. Por lo tanto, afectan directamente los estados de sueño y vigilia.

En este sentido, y en dosis prescritas, estos fármacos provocan somnolencia y disminución de la concentración. Estos estados son peligrosos a la hora de conducir o realizar labores que requieren una alta concentración.

antihistamínicos

Asimismo, tienen un efecto anticolinérgico, interviniendo en el equilibrio del sistema nervioso central. Esto puede provocar taquicardias, disfunción eréctil, estreñimiento, dificultades en la visión y hasta retención urinaria.

Ahora, no podemos olvidar que cualquier fármaco que se combine con otro produce interacciones que, en la mayoría de los casos, presenta riesgos para la salud. Sobre todo si uno de ellos se toma de forma indiscriminada o sin prescripción médica. En el caso de los antihistamínicos, el alcohol, los antidepresivos o los barbitúricos podrían afectar severamente el sistema nervioso central, generando un colapso que pondría en riesgo nuestra vida.

También pacientes que presenten glaucoma o bronquitis respiratorias, sean hipertensas, con algún problema a la tiroides o con cardiopatías, junto con personas que suelen tomar fármacos que se procesen en el hígado (como los antinflamatorios) deben extremar el cuidado con estos medicamentos.

Por eso, es fundamental hacer un llamado de atención frente al uso de este tipo de sustancias, de forma desmedida o sin la supervisión de un facultativo. Si en dosis recomendadas pueden provocar estos efectos, ¿pueden imaginarse cómo afecta cuando se abusa de ellos?

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