Por qué "tener química" no es suficiente para garantizar una relación estable

Una relación estable necesita más que "química" para funcionar

Estamos acostumbrados a seguir la idea de las películas y novelas románticas que dicen que "tener química" es básico para que una relación sea de cuento de hadas. Y sí, no hay nada como sentir esa chispa o mariposas en el estómago cuando besas a esa persona pero es momento de dejar de creer que eso es lo único que te garantizará un amor eterno.

Según los expertos, "tener química" significa tener una serie de reacciones entre la testosterona y el estrógeno, junto con una dosis de dopamina y serotonina. Aunque detrás de la química biológica también hay una química psicológica, que es cuando estamos buscando a alguien para sanar el daño causado en nuestra infancia.

Cuando decimos que sentimos química con cierta persona, es porque estamos buscamos que las cosas resulten bien, que nuestros corazones heridos sanen. Nos convencemos de que hay una magia detrás de todo eso. Pero las hormonas, el alma y el corazón no son suficientes para lograr una estabilidad con alguien.

Basar una relación en pura química como en las películas es un error que te lleva a no decir lo que piensas, a establecerte y a olvidar tus necesidades. Sí, la química es lo que te lleva a querer sentir el cuerpo de esa persona pegado al tuyo pero quizá, no sientes esa misma atracción hacia su forma de ser. Nos cegamos ante la "chispa" que se desprende cuando tocamos al otro y olvidamos lo que hay detrás.

La química puede anular nuestro sentido común y puede mantenernos con alguien que no es adecuado para nosotros o que no nos trata bien. La química puede ser lo más asombroso del planeta pero no garantiza una buena relación ni una satisfacción emocional.

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