Esto es lo que pasa cuando pierdes el interés en las cosas que solías amar

Perder el interés en lo que antes te hacía feliz puede ser confuso

Cuando pierdes interés en cosas que solías amar, tienes problemas para encontrar la motivación para hacer algo más. Te sientes agotada, aburrida e incluso desesperada porque de pronto te encuentras en el punto en el que no sabes qué hacer contigo misma.

Cuando pierdes interés en las cosas que solías amar, pones una barrera a tu alrededor que no te permite abrirte a nuevas cosas. Se vuelve un ciclo vicioso en el que quieres algo nuevo pero no te permites abrirte a ello. Y no es que no quieras recuperar el brillo sino que te asusta lo desconocido.

Uno de los criterios para el trastorno depresivo es la pérdida o disminución del interés en todas o casi todas las actividades durante la mayor parte del día y hasta por semanas o meses. La mayoría de las personas no necesitan ser psicólogos clínicos para darse cuenta de que algo podría estar mal cuando de repente ya no les interesan las cosas que solían motivarlas.  Y mientras que hay que prestar atención a cualquier comportamiento dentro de este espectro, no siempre significa que estás atravesando por una depresión.

Perder el interés en lo que antes e gustaba, puede significar todo lo contrario, que has crecido y madurado y, por lo tanto, requieres estímulos más sofisticados para atraer tu interés.

Cuando tenías dos años, es seguro que te encantaba ver 'Barney y sus amigos' pero ahora, lo encontrarías tedioso porque tu nivel de madurez es demasiado avanzado para encontrarlo realmente interesante. La verdadera. Tus intereses van cambiando según tus necesidades emocionales y psicológicas. El crecimiento es un proceso que dura toda la vida por lo que tus pasiones y ambiciones deben irse adaptando a los cambios de tu cuerpo y mente.

Quizá ahora mismo te encuentras en un período de transición en el que necesitas encontrar nuevos estímulos que coincidan mejor con el momento que estás viviendo en lugar de tratar de obligarte a interesarte por los viejos estímulos que has tenido en el pasado. Somos cambio y evolución constante. No significa que no pueda volver a gustarte bailar o hacer el deporte que hacías todo el tiempo, conforme creces conoces gente y vives diferentes situaciones, encuentras nuevas pasiones e incluso refrescar lo que solías amar tanto y así, recuperar la motivación.

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