Científicos hallan preocupante conexión entre el aumento de peso y el deterioro del cerebro

El sobrepeso nunca será señal de bienestar o buena salud.

Aunque en la juventud podemos controlar más nuestro peso, a medida que envejecemos el aumento de peso se vuelve natural, ya que el metabolismo se pone más lento, las hormonas cambian y por lo general, las personas se vuelven más sedentarias, dejando en segundo plano el ejercicio.

Pero aumentar de peso nunca significará estar saludable. Además de tener mayor probabilidad de una enfermedad, ese exceso de peso puede causar daños graves a otro órgano posiblemente más esencial: tu cerebro. A medida que los cuerpos se hacen más grandes, según un nuevo estudio, los cerebros en realidad se encogen, reseñó Yahoo Lifestyle.

El adelgazamiento cortical, el fenómeno mencionado en el estudio, se refiere a la atrofia de la corteza cerebral, la parte del cerebro donde ocurre casi todo el procesamiento de la información. Cuanto más delgada es la corteza, mayor es el riesgo de Alzheimer y otras enfermedades neurológicas.

Los científicos han entendido que existe un vínculo entre un peso corporal saludable y una salud cerebral óptima, pero pocos estudios han analizado el papel directo que podría desempeñar el peso. Según lo que ya se sabe sobre la corteza cerebral, la autora y neuróloga del estudio, la Dra. Tatjana Rundek, creía que la obesidad podría estar relacionada con el adelgazamiento cortical y la atrofia cerebral general.

La salud del cerebro respecto a nuestro peso

peso

Para probar esto, Rundek y su equipo reclutaron a 1,289 personas para comparar sus cuerpos y cerebros con el tiempo. Al comienzo del estudio, se midieron su Índice de Masa Corporal y la circunferencia de la cintura y seis años más tarde, se escanearon los cerebros de los participantes mediante una resonancia magnética, para medir el grosor de la corteza y el volumen del cerebro.

De todos, 571 personas tenían IMC en el rango de 25 a 30, lo que se considera sobrepeso, y 371 personas se consideraron obesas con IMC de 30 o más. Cuanto más alto es el IMC, más delgada es la corteza, se revelan en los resultados.

Incluso después de que Rundek controlara las variables que podrían cambiar la corteza, como la presión arterial alta, el consumo de alcohol y el tabaquismo, cada aumento unitario en el IMC se relacionó con una corteza más delgada de 0.098 milímetros para las personas con sobrepeso y una corteza más delgada de 0.207 mm para las obesas.

"Estos resultados son emocionantes porque aumentan la posibilidad de que al perder peso, las personas puedan evitar el envejecimiento de sus cerebros y potencialmente los problemas de memoria y pensamiento que pueden venir junto con el envejecimiento cerebral", dijo Rundek.

Te recomendamos en video: