Así es como te darás cuenta de que estás en la relación equivocada

Mereces una relación en donde puedas ser feliz

Nos hemos entrenado para conformarnos con menos de lo que merecemos; excusamos la falta de atención del otro con "falta de tiempo" y dejamos pasar las malas actitudes porque creemos que "peor es nada". Nos acostumbramos a tomar los restos que encontramos en el camino y olvidamos que merecemos mucho más que sólo pedazos.

Muchas veces perdemos de vista nuestro verdadero valor y olvidamos que merecemos a alguien que nos hable con respeto y cariño, alguien que nos ponga primero, que nos de el mundo y nos aprecie por todo lo que somos.

La tensión, el aburrimiento, la frustración, el miedo y la ira no son emociones que deberías sentir cuando tiene una relación romántica saludable. Evalúa tus sentimientos en el preciso momento que no te sientas segura sobre lo que tienes al lado. ¿Cómo puedes saber que no estás en la relación adecuada?

Es algo que en primer lugar, lo sientes en tus entrañas. Es una sensación incómoda que surge al estar cerca de alguien que no es bueno para ti, que no tiene las mejores intenciones, simplemente sientes que algo está mal. Lo sabes cuando habla y sus palabras no suenan muy honestas; lo detectas en sus ojos que no parecen brillar con ternura cuando te mira.

Pronto te das cuenta de que no puedes expresarte libremente porque sientes que te juzgará y que contradirá todo lo que digas. Te das cuenta de que no es la persona correcta cuando evites emitir una opinión porque no quieres iniciar una pela o porque sabes que lo que digas, no importará.

Lo siguiente es que dejas de ver a esa persona con respeto por todas las veces que te ha roto el corazón con sus mentiras o su falta de compromiso. Conoces sus acciones agresivas, aún sin ponerte un dedo encima, sabes que es atacante e hiriente. Te das cuenta de que no es la persona correcta para ti cuando algo te impide dar todo ese amor que tienes en tu interior, cuando dejas de ver algo para admirar.

Poco a poco viene la distancia y comienzas a disfrutar de tu tiempo sin esa persona. Disfrutas de tu libertad y tu soledad momentánea se vuelve un espacio sagrado, diferente a la soledad que sientes cuando estás con esa persona. Sabes que no es una relación ideal cuando sientes que su presencia te drena y agota tus energías. Entonces empiezas a entender lo que los otros siempre dicen sobre que "es mejor estar sola que con alguien que te hace sentir sola".

una relación sana debería brindarte alegría la mayor parte del tiempo, no solo de vez en cuando, no debería ser una carga, no debería hacer que te pierdas a ti misma o a tu dignidad. Una buena relación nunca te hará arrepentirte de haber regalado una gran parte de tu corazón o tu tiempo.

Te mereces un amor que te motive a seguir adelante cuando es demasiado difícil dar un paso más, no uno que aparezca y desaparezca y te haga dudar. Mereces a alguien que elijas y quien te elija todos los días porque ambos quieren estar con el otro y con nadie más.

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