5 formas en las que estás saboteando tus relaciones sin darte cuenta

Quizá aquí está la clave del fracaso en tus relaciones

Si todas las relaciones que has tenido terminaron de la misma manera y te hicieron cuestionándote por qué te dejaron de nuevo, puede ser una señal de que estás saboteando tus relaciones sin darte cuenta. Si estás dentro de una relación y estás luchando por amor o si tienes miedo de ser rechazada, tus miedos podrían ser parte de este sabotaje que está alejado a tu pareja.

Esto sin duda podría estar impidiéndole formar una relación saludable que sea satisfactoria y duradera. Aquí te dejamos algunos puntos que te ayudarán a entender lo que es "sabotear" tu relación.

Te sientes celosa o insegura sin ninguna razón real

Tal vez en el fondo, las inseguridades controlan tu relación porque no te sientes lo suficientemente bien y temes que tu pareja te abandone. Es difícil ver la realidad cuando te sientes ansiosa todo el tiempo porque tu pareja te deje, por temor a que encuentren a alguien mejor. Esto posiblemente te ha hecho acusarlo de no quererte, alejándolo de ti en vez de hacer que te quiera más.

Sin darte cuenta puedes sentir que no mereces ser amada, a pesar de que el otro, está contigo porque de verdad te quiere.  Esta es la cosa: no puedes acusarlo de engañarte o querer a alguien más, cuando no hay evidencia real, excepto tus propios temores de abandono.

Piensas que tu pareja es la que provoca que te sientas abandonada, en lugar de ver lo que tú estás haciendo (ver punto anterior)

Si tienes miedo al abandono, culpas a tu pareja o lo acusa de hacer que te sientas así, cuando en realidad es una situación que ocurre en tu mente.  Cuando estos sentimientos de no ser lo suficientemente buena o merecedora de amor están fuera de control, piensas que es tu pareja la que te hace sentir de esta manera. Terminas culpando al otro por lo que sientes, por no hacer algo que te haga sentir segura.  Crees que son la persona que te rechaza, leyendo cosas que no están ahí, para evitar sentirte abandonado

Culpas a tu pareja y lo acusas de cosas que ni siquiera ha hecho

Tus temores de perder a tu pareja te llevan a pensar cosas que no existen. Te vuelves paranoica o sospechosa de que te van a dejar o que te están engañando, por lo que los cuestionas o los vigilas.

Si sospechas algo, háblalo en vez de asumir o señalar. Pero trabaja en controlar esos pensamientos caóticos porque poner el tema en la mesa todo el tiempo también genera conflicto. Si no te sientes segura junto a esa persona o te da motivos verdaderos para sospechar, ¿por qué seguir ahí?

Encuentras fallas en tu pareja 

A veces sin darte cuenta terminas señalando todo lo negativo que hace tu pareja, dando a entender que no te sientes bien.  Esto provoca que lo ataques constantemente con las cosas más pequeñas que hacen o no hacen. Con ello, cubres también tus emociones de no sentirte suficiente y lo haces responsable de cambiar cómo te siente al cambiar su comportamiento, en lugar de identificar sus propias fallas.

Intentas cambiar a tu pareja, arreglarlos o hacer que se enamoren más de ti.

Puedes terminar proyectando tus heridas pasadas en tu pareja y querer que paguen por el dolor que otras personas te causaron. Este es un intento de hacerlos responsables de lastimarte y de que lo compensen, como si fueran responsables de lo malo que ha pasado en tu vida. No puedes esperar a que el otro solucione tus traumas. Si evitas que sean ellos mismos, se alejarán porque no podrán estar a tu alrededor sin sentirse señalados o que estás insatisfecha. Una cosa es construirse juntos y otra es ver cada cosa mal en el otro para cambiarlo a tu gusto. Si no te sientes bien, ¿para que seguir ahí?

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