Consejos budistas para superar el estancamiento y hartazgo emocional

Si te sientes flotando en el limbo, estos consejos budistas te ayudarán a superar el mal trago

Como seres humanos, tendemos a dejar que lo negativo supere lo positivo. Cuando algo sale mal, enfocamos toda nuestra energía en lo malo. Nuestra mente es absorbida por lo negativo; nos sentimos atrapados. Y cuando estamos heridos, olvidamos que es solo una parte que no define el resto de nuestra vida. Porque una mala racha en la vida no significa una mala vida y un mal día no significa un mal año.

Siempre que la vida parezca demasiado, debes recordar que todo mejorará. La filosofía budista se centra en el poder de la mente y es nuestra percepción del mundo la que puede encarcelarnos o liberarnos.

No siempre podemos cambiar las circunstancias, pero siempre podemos cambiar nuestra mentes. Los hábitos mentales a veces pueden hacer que los cambios parezcan imposibles, son tanto conscientes como inconscientes.

La preocupación y la ansiedad son parte de la vida. En el budismo, la preocupación también está entre los Cinco Obstáculos para la iluminación. El cuarto obstáculo, a menudo se traduce como "inquietud y preocupación" o, a veces, "inquietud y remordimiento".

¿Por qué nos estancamos? Te estancas cuando crees que deberías ser algo que no eres. Cuando piensas que la vida debería ser diferente de lo que es. Pero el estancamiento es como la arena movediza: mientras más luchas por salir, más te atascas.  ¿Qué hacer entonces? Aquí algunas enseñanzas budistas que te ayudarán a salir adelante.

Confía en tu sentido común

Hay muchas cosas sobre las que no tenemos control pero es más importante que nunca ejercer nuestras habilidades de pensamiento crítico. No necesitamos un experto que nos diga qué pensar. Podemos pensar por nosotros mismos. Tu intuición te ayudará a elegir lo mejor para ti, guiándote por lo que el corazón te sugiere para atraer la felicidad que estás buscando. Suena cursi, pero sentirás un gran alivio cuando dejes de pensar demasiado algo que no sientes.

Aferrarse a la ira no es útil

El budismo nos enseña que dirigir la ira hacia los demás no conduce realmente a nada positivo. Hay mejores maneras de transmitir su punto de vista. Da un paso atrás y actúa con razón y sentido común. Te lo agradecerás más tarde. En lugar de enojarnos, deberíamos usarlo como una catapulta para nuestro propio desarrollo:

“Los tiempos difíciles construyen la determinación y la fuerza interior. A través de ellos también podemos apreciar la inutilidad de la ira. En lugar de enojarse, cultive un cuidado profundo y respeto por los alborotadores porque al crear tales circunstancias difíciles, nos brindan oportunidades invaluables para practicar la tolerancia y la paciencia ".

Sé paciente

La capacidad de esperar por y para algo se ha perdido intensamente entre nosotros, confundiendo la impaciencia con la ambición o el deseo, los cuales no son para nada motivaciones negativas, pero cuando no sabemos balancearlas nos invade una frustración que termina por agotar todas nuestras emociones. Así que todos deberíamos reordenar nuestras prioridades para entender que algunas pueden ser inmediatas, pero otras tienen que esperar más y eso no nos convierte en personas mediocres ni mucho menos.

Reduce tus expectativas.

Todos tenemos altas expectativas en diferentes situaciones de la vida : en la familia, el trabajo, los amigos…Uno espera que todo sea constante y duradero pero nada dura para siempre y nada puede ser del todo como queremos.

Puede tener expectativas razonables de cómo le gustaría que resultara algo, pero no puedes esperar a ese resultado sea tal y como lo imaginas. Reducir o no tener expectativas sobre una relación, un negocio o una situación puede ayudarte a aceptar lo que pueda surgir de ella. Pero si estableces expectativas razonables, y no esperas ni exiges un resultado en particular, podrás gestionar mejor los cambios que se te presenten y evitarás caer en un laberinto de ansiedad sin salida

No le temas al cambio, míralo como algo natural 

Las circunstancias no siempre resultarán como quieres, y todo está perfectamente bien. Abrazar la situación puede ayudarte a lidiar con el cambio de manera efectiva, hacer los cambios necesarios en tu vida para aceptar el cambio y ayudarte a avanzar después de la tormenta.

 

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