5 razones por las que te despiertas cansada aunque hayas dormido

Sentirte cansada durante el día es terrible

¿Sientes que durante el día estás cansada, soñolienta o sin ganas, aún después de haber tenido una noche de descanso? Aunque es común que durante tu jornada de vez en cuando sientas cansancio, existen síntomas persistentes de somnolencia que podrían estar relacionados con trastornos del sueño y por ende, con tus hábitos de sueño y de salud.

Te quedas en la cama demasiado tiempo

Muchas personas se despiertan con ayuda del despertador, vuelven a dormir de 4 a 10 veces por cada que lo apagan y vuelve a sonar. Esta es una idea terrible ya que el tiempo del despertador promedio dura aproximadamente de 7 a 9 minutos, lo que no le da a tu cerebro el tiempo que necesita para regresar a una etapa más profunda y reparadora del sueño. Por lo tanto, durante los últimos 30 a 60 minutos de sueño, en realidad estás teniendo un sueño fragmentado y agotador.

Revisas tu teléfono antes de acostarte

Las redes sociales y el correo electrónico pueden traer estrés. Eso puede hacer que luches por conciliar el sueño. El otro problema es el tiempo que usas teléfono antes de acostarte. Tu cerebro piensa que la luz artificial de la pantalla es la luz del día. Por lo tanto, no produce tanto de lo que se llama melatonina, un químico que te ayuda a dormir. Si no tienes suficiente, puedes tener insomnio, la incapacidad de quedarte dormido.

Comiste o bebiste algo que está reduciendo la calidad de tu sueño

La cafeína tiene muchos beneficios de salud pero interrumpe la capacidad de tu cerebro para hacer un seguimiento de cuánto tiempo has estado despierta, lo que lo pone más alerta de lo que debería. Si eres amante del café, o si tomas otras bebidas con cafeína con regularidad, puedes pensar que has desarrollado una tolerancia al mismo y que aún puedes tomar una taza de café antes de acostarte. La solución para que puedas descansar es que no bebas nada de cafeína 5 horas antes de irte a dormir, especialmente sensible. La cafeína se tarda en dejar tu sistema en 7 horas. Los alimentos también pueden interferir con el sueño e incluyen alimentos con alto contenido de azúcar, carbohidratos y muy procesados. La misma comida chatarra que es problemática para tus caderas también puede ser molesta para tu sueño.

Te vas a la cama preocupada

El estrés es la causa número uno de dificultad para dormir a corto plazo. Pero las soluciones no suelen venir a nosotros en la mitad de la noche, por lo que podemos quedar atrapados en una preocupación improductiva. Si no puedes dormir, levántate y siéntate de la cama. Con poca luz, en otra habitación y haz algo tranquilo, calmado y relajante que te ayude a distraerte de tus preocupaciones. Escribe una lista de tareas antes de la noche también puede ayudar a aclarar tu mente. Si te despiertas en la noche recordando que olvidaste agregar algo, simplemente ponlo en la lista. Si sigues preocupándote por las cosas en tu lista de "cosas por hacer", repite en voz baja para ti misma lo que has escrito y verás como te dará sueño.

Te ejercitas demasiado tarde

El ejercicio dentro de las tres horas antes de acostarte puede ser muy estimulante. El ejercicio despierta el cerebro y calienta el cuerpo, lo que puede interferir con el sueño. El mejor momento para hacerlo es de cuatro a seis horas antes de acostarte. Si eso es demasiado difícil de programar, considera hacer ejercicio por la mañana: la luz brillante puede ayudar a despertarte y refuerza un buen ciclo regular de sueño y vigilia.

 

Te recomendamos en video