¿Cómo aprender a perdonar? Científico da cuatro pasos para alcanzar el perdón

Perdonar es un acto liberador que no necesariamente implica poder la otra mejilla, si no sencillamente seguir adelante.

Pensar en un científico que haya convertido el perdón en su fuente principal de estudio nos ayuda a dimensionar la importancia de aprender a perdonar para ser felices.

Esto le ocurrió a Fred Luskin, director de los Proyectos de perdón de la Universidad de Stanford y consultor principal de la salud, además de profesor en el Instituto de Psicología Transpersonal.

Es el autor de Perdonar por lo bueno: una receta comprobada para la salud y la felicidad  y Stress Free for Good: Diez habilidades de vida comprobadas para la salud y la felicidad.
Todo empezó con una historia personal, Fred Luskin, dice haber sufrido el dolor de no saber perdonar a su mejor amigo, quien se alejó de su vida sin darle explicaciones.

“Nunca pude entender qué fue lo que hice para merecer eso. Pasé cinco años cuestionándome, trasladándole la frustración incluso a mi esposa”, reseña El Tiempo de Bogotá.

Siendo estudiante de doctorado de la Universidad de Stanford contactó a otros expertos en psicología y los alineó para buscar respuestas a un problema que puede llegar a ser una herida para millones de personas. En la búsqueda de respuestas sobre el perdón nació el Stanford Forgiveness Project, un programa enfocado en el perdón centrado en personas que sufrieron violencia en Irlanda del Norte, Sierra Leona y los ataques contra el World Trade Center.

“El perdón es una cualidad humana, si no la tenemos, no estamos completos, no somos funcionales”, asegura el investigador.

Cuando una persona no sabe perdonar pierde muchas oportunidades de amar y el cuerpo no se beneficia del poder del amor. Se pierde la esperanza y se dejan de tomar riesgos porque no quieres que te vuelvan a herir. Limitas tu vida, cambias tu carácter y haces que la gente se aleje de ti, perdiendo oportunidades de nuevas relaciones. En términos de salud, el cúmulo de emociones negativas puede afectar el sistema nervioso, el cardiovascular y el inmune de personas poco tolerantes, dijo en entrevista con El Tiempo.

Cuando una persona no sabe perdonar el organismo activa y libera. “Hemos comprobado que la disminución de la ira, el dolor, la depresión y el estrés genera mayores sentimientos de optimismo, esperanza y confianza en uno mismo y eso repercute en sistemas como el nervioso, el cardiovascular y el inmune”, añade.

¿Cómo aprender a perdonar?

El primer paso es mirar lo bueno de la vida porque el sol sigue saliendo y hay gente que se preocupa por ti. Eso es crucial, tener una buena perspectiva de la vida.
En segundo lugar hemos comprobado con estudios que practicar la respiración y la meditación sirve para calmar el sistema nervioso cuando se altera.
En tercer lugar es clave empoderar a las personas para contar sus historias de víctimas a sobrevivientes. Eso es enorme.
Y cuarto: entender que hay reglas contra las que no podemos luchar y de las que no tenemos control. Podemos pasar muchos años sufriendo por algo que alguien hizo y que al final nunca pudimos controlar. La vida muchas veces no sigue nuestras reglas y tenemos que adaptarnos a las reglas de la vida. Es mejor manejarlo que luchar contra eso.

Perdonar es un acto liberador que no necesariamente implica poder la otra mejilla, si no sencillamente seguir adelante sin cargarnos de sentimientos que nos hacen infelices.

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