4 formas de evitar hongos en las uñas

En casos más graves, la persona puede hasta perder la uña por culpa de los hongos.

Las manos y los pies son la carta de presentación de cualquier persona. Y si tienes hongos en las uñas, pues mostrarás al mundo una imagen descuidada y poco higiénica.

Los hongos pertenecientes al género Candida son los que más comúnmente afectan las uñas y todo parte de una mala higiene o una sobre exposición a la humedad.

Los síntomas más notorios son los siguientes: se engrosan las capas de tus uñas y se deforman, cambia su color natural por el verde, el azul o hasta el negro.

En casos más graves, la persona puede hasta perder la uña.

Para evitarte esa molestia te mostramos cuatro formas para evitar hongos en las uñas:

Seca tus pies después de bañarte

Es común salir de la ducha por la mañana y, en medio del apuro, te pones tus zapatos cerrados todavía con los pies húmedos. Grave error.

Los lugares húmedos son el perfecto escenario para desarrollar hongos. Mantén tus pies siempre secos para evitar los hongos en las uñas.

Puedes usar algún polvo o talco antibacterial para que mantengan frescos tus pies durante todo el día.

Tus zapatos siempre ventilados

Trata de mantener tus zapatos siempre en una zona donde estén ventilados. El sudor dentro de tu calzado también puede hacer que aparezcan hongos en las uñas y entre los dedos.

Lo peor que puedes hacer es llegar a tu casa, quitarte los zapatos y encerrarlos en tu closet.

Evita los golpes y cortes irregulares en las uñas

En ocasiones, un golpe en las uñas o algún corte mal hecho en el salón de belleza puede parecer inofensivo. Pero si tu uña quedó mal cortada o golpeada, incluso presentando sangrado, esa es una puerta rápida para hongos e infecciones mayores.

Si en algún momento presentas algún accidente en una uña, no dudes en desinfectar la zona.

Ambiente ácido para evitar hongos en las uñas

Si ya presentas síntomas iniciales de hongos en las uñas, un ambiente ácido te ayudará a detenerlo y atacarlo a tiempo.

Es muy fácil, prepara en un envase una taza de vinagre por cinco con agua. Sumerge tus dedos en ese líquido por un par de minutos, enjuágalos y sécalos. Verás que poco a poco va retrocediendo el hongo.