5 cambios que debes hacer en tu rutina diaria para dormir mejor si padeces insomnio

El insomnio no sólo evita que duermas profundamente sino que también provoca que no rindas como debes durante el día

Las personas que sufren de insomnio o la falta general de sueño, saben que no es nada agradable pasar la noche en vela. Ya sea que no puedas dormir a causa de pesadillas, culpa, preocupaciones o exceso de trabajo, la noche se vuelve en el peor momento del día.

Y no es que las personas que sí pueden dormir tengan su vida resuelta y por eso cierran los ojos con tranquilidad, sino que llevan un estilo de vida más organizado que las ayuda a crear hábitos de sueño saludables.

Desafortunadamente, el cerebro humano es tan complejo que pareciera que permite a nuestros monstruos alimentarse de la oscuridad, haciendo que la falta de sueño solo los haga más grandes y más terroríficos. Pero lee bien esto, el primer paso está en sacarte de la cabeza esa idea de que tus miedos y preocupaciones no te van a dejar dormir por las noches. No debes dejar que te controlen y que te quiten el privilegio de descansar.

Aquí algunos hábitos que debes cambiar en tu rutina diaria para combatir el insomnio. Recuerda, los hábitos se crean con tiempo, así que no desesperes si la primera vez no puedes dormir. Poco a poco acostumbrarás a tu cabeza a hacerlo cuando debe hacerlo.

Come a los 30 minutos después de levantarte, no dejes que pase más tiempo

El desayuno es particularmente importante si te despiertas y tu sistema nervioso está en modo de supervivencia. Incluso un desayuno pequeño, como nueces o frutos secos, puede ser suficiente para poner en marcha tu metabolismo y estabilizar tus niveles de azúcar en la sangre. Esto hará que tu cuerpo funcione  correctamente. Muchas personas se saltan la parte de comer por la mañana y recurren a la cafeína para ponerse en marcha que no ayuda a mantenerte lo suficientemente despierta durante el día. Puedes romper este ciclo de fatiga comiendo un pequeño desayuno y evitando la cafeína hasta que hayas comido.

Evita la cafeína después de las 3pm

La cafeína imita el efecto de la adrenalina. Te mantiene conectada y en marcha ya que apaga el sistema nervioso periférico y el sistema 'de suspensión'. Sin embargo, la vida media de la cafeína es de 5 horas. Esto significa que si tomas una taza de café a las 5pm, aún tendrás la mitad de la cantidad de cafeína en tu sistema a las 10pm. Por eso, es mejor evitarla después de las 3pm. Haz la cuenta: una taza de café instantáneo contiene alrededor de 80 mg de cafeína.

Toma un descanso cada 90 minutos durante el día

Tomar descansos durante el día, idealmente unos minutos cada 90 minutos más o menos, es importante para calmar tu cerebro de la acción. Permite que los momentos de su sistema nervioso se estabilicen y permanezcan quietos pero también permite que el cerebro participe en el procesamiento mental vital, lo que te ayudará a dormir más profundamente por la noche ya que habrá menos trabajo acumulado que lo despierte en la noche.

Aparta tu reloj

No sirve de nada obsesionarse con la hora en que debes despertarte ni tampoco calcular cuánto más puedes dormir o no. Esto no significa que apagues tu alarma o te desconectes de la hora, sino que gires el reloj hacia la cara opuesta a la cama para que no puedas ver la pantalla. Intenta no pensar en el tiempo que pasa. Si estás utilizando un dispositivo o una aplicación para controlar su sueño, ten en cuenta que esto puede hacer que te sienta más ansiosa y preocupada, así que mejor, olvídate de ellas. Además, el día que no las tengas contigo, te vas a volver loca.

Crea una zona de seguridad

Las mejores horas para borrar el estrés del día, reducir los niveles de adrenalina, equilibrar el sistema inmune y preparar el cuerpo para el sueño son antes de la media noche. Prepárate para descansar y relajarte entre las 21:00 y las 21:30 horas. No tienes que estar en la cama profundamente dormida para entonces, pero sí trata de evitar estar en el celular o ver la televisión. En cambio, lee algo relajante y si puedes, evita las conversaciones estresantes.

Utiliza ropa cómoda, pon un juego de sábanas que no te den ni mucho calor ni mucho frío y trata e que no entre luz a tu habitación. El objetivo es ingresar a una "zona de seguridad", sentirte tranquilo, en calma ylista para entrar en un sueño profundo.

Si puedes hacer esto cuatro noches por semana, comenzarás a notar una diferencia en tu salud y niveles de energía.

 

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