5 lecciones que aprendes cuando eres víctima de una infidelidad

Nadie desea pasar por una infidelidad pero si te ha pasado, es momento de sacar lo bueno

Ser engañada es uno de los peores sentimientos del mundo. Puede sonar un poco dramático, pero para cualquiera que haya pasado por una infidelidad puede afirmarlo. Duele porque te permitiste entregar tu corazón a esa persona, porque te preocupaste  y confiaste y, al final, te quedó mal.

Habías hecho planes para el futuro juntos. Pensaste en todas las posibilidades que les esperaban a largo plazo, incluso quizá estuvieron juntos por varios años y hasta vivieron bajo el mismo techo.

Después de romper con esa persona, te das cuenta que solo es un mentiroso y que no vale la pena quedarse donde no hay un futuro libre de mentiras. Es un proceso largo, pero la sanación llega.

Una vez que haya pasado la tempestad, serás capaz de entender todo lo que esa persona te dejó. Estas son las lecciones que -en teoría- aprendes cuando alguien te es infiel.

1. A perdonar

No es lo mismo perdonar cuando tropieza contigo sin querer que el perdón que otorgas cuando alguien te es infiel. El perdón no significa justificar lo que hace la otra persona y hacer como si nada hubiese pasado, significa que no estás dispuesta a cargar con el enojo por más tiempo. No se trata de hacer que la otra persona se sienta mejor, sino que tú te liberes, porque de nada sirve aferrarte a algo que la otra persona no toma en cuenta.

2. A ser más fuerte de lo que piensas

Cuando sufres una infidelidad, sientes todas las emociones en un sólo golpe. Tu mundo se derrumba y duele todo el cuerpo, pero una fuerza en tu interior te hace seguir adelante. Se necesita una persona fuerte no solo para perdonar, sino para seguir adelante. Pronto descubres lo fuerte que eres. El dolor se queda contigo y nunca más vuelves a ser la misa, pero al final, agradeces la experiencia porque te hizo más fuerte de lo que creías y te dispones a enfrentar al mundo con la cara en alto, como nunca antes.

3. Nada lo hará detenerse, ni siquiera un hijo

El sexo no hará que él te ame y un bebé no lo hará quedarse. Parece un cliché de telenovela creerlo pero es cierto. No importa lo que hagas, un infiel no estará contigo por una fuerza externa como un  bebé.  Quizás por un momento podrías tener la tranquilidad de que no volverá a engañarte pero al final, terminará rompiéndote el corazón de nuevo..porque al final, no está contigo por amor.

4. Eres lo suficientemente buena

Después de darle vueltas a lo ocurrido, finalmente te das cuenta de que realmente su infidelidad no tiene nada que ver contigo sino con él. Es un golpe duro para tu autoestima, pero siguiendo el punto anterior, debes aferrarte a tu fortaleza interna para entender que no tienes nada de malo.  Eres buena para todos pero no todos son buenos para ti. Tienes todo para lograr tus planes y sueños futuros porque tú sí tienes el compromiso para ello y tú sí sabes amar incondicionalmente.

5. No todos los hombres son iguales

Esta es una lección difícil de aprender porque una activa un escudo protector de forma casi automática tras una infidelidad. Sospechas que todos terminarán haciéndote daño y dejas de creer en su palabra, pero no tiene que ser así. Siempre encontrarás a buenas personas, con buenas intenciones y con ganas de amarte de verdad. Es injusto pensar que todos son iguales. No renuncies al amor ni a creer que todo puede ser mejor.

 

Te recomendamos en video