Cómo se enferma el corazón de las mujeres

Dolor en el pecho y sudoración son los síntomas de ataque cardíaco más conocidos. Sin embargo, corresponden principalmente a infartos masculinos. El corazón de las mujeres se manifiesta de otras formas a la hora de sufrir un infarto. Conversamos con una experta para que aprendas a reconocerlos.

Cuando se habla de salud de las mujeres, la atención se va de inmediato hacia aquellas enfermedades asociadas al sistema reproductivo. Sin embargo, la mortalidad de las patologías cardíacas, como los infartos cerebrovasculares, hemorragias cerebrales e infartos cardíacos, supera seis veces los saldos que anualmente deja el cáncer de mama.

 

Para la doctora Mónica Acevedo, directora de la Sociedad Chilena de Cardiología, la atención se centra en esas enfermedades porque suele afectar de manera agresiva a mujeres jóvenes, mientras que los ataques al corazón comúnmente se presentan después de la menopausia.

En el ámbito biológico, mujeres y varones presentamos particularidades y nuestros infartos se muestran de formas diferentes. Se han socializado, como principales síntomas, el dolor en el pecho, brazo y sudoración, sin embargo corresponden a infartos masculinos. Un estudio, realizado por la Fundación de la Sociedad Chilena de Cardiología, indicó que las mujeres con infarto tenían menos probabilidades de presentar dolor en el pecho que los hombres.

 Los síntomas más comunes

 

  • Presión incómoda en el pecho. Se siente muy apretado el sostén, o lo pueden identificar también como una pata de elefante en el centro del pecho. Puede durar unos pocos minutos y ceder, o aparecer de forma intermitente. Cuando es un infarto, en general dura más de 20 minutos.
  • Dolor o molestia en uno o ambos brazos, la espalda, el cuello o la mandíbula. El dolor es un dolor pesado, no una puntada. En el cuello, las pacientes relatan que sienten que las estuvieran ahorcando. En la mandíbula se confunde con dolor de muelas, pero, a diferencia de éste, el dolor de la mandíbula en el infarto es bilateral, es decir, se manifiesta a ambos lados de la cara.
  • Dolor abdominal. En general, el dolor aparece en el estómago. Es una sensación de apretón en esa zona, que no cede con antiácidos, ni antiespasmódicos. Puede acompañarse de náuseas. No es un retorcijón.
  • Dificultad para respirar, con o sin malestar en el pecho. Este se manifiesta como una sensación de “falta de aire” o dificultad para que entre oxígeno a los pulmones.
  • Fatiga, sudor frío y/o náuseas. La sensación de fatiga es frecuente en las mujeres. Relatan que sienten que se van a desmayar o se les nubla la vista.

Es vital que, tanto las mujeres como los profesionales que brindan la atención de urgencia, reconozcan estos síntomas. El desconocimiento provoca que el problema no se trate oportunamente y, en materias cardíacas, las primeras tres horas son vitales.

“Hace cinco años, en Estados Unidos y Europa la mujer se demoraba en promedio una hora más en que se le realizara un electrocardiograma”, señala Acevedo. En Chile no existen esas cifras, sin embargo, desde que el AUGE se hace cargo de los infartos, la mortalidad disminuyó un 2% en los hombres y un 7% en las mujeres, lo que revela, en opinión de la experta, que antes efectivamente existía un sesgo de género. Muchas veces los síntomas presentados por las mujeres eran mal diagnósticados, atribuyéndolos a estrés o situaciones emocionales.

 

 Mejor prevenir que lamentar

“Lo más importante es que la mujer se cuide mucho antes de lo que lo está haciendo”, enfatiza Mónica Acevedo. La recomendación es estar atenta a los factores de riesgo, que en Chile están asociados principalmente a la diabetes, el consumo de tabaco y la hipertensión. Comer mejor, hacer ejercicio, no fumar y tener claro los antecedentes médicos de los padres (para evitar los factores congénitos), son parte de las medidas que, especialmente si son tomadas antes de la menopausia, pueden proteger al cuerpo de sufrir patologías cardíacas.

 

 La importancia del chequeo

 

Aunque es más común que los problemas lleguen con la vejez, la doctora Acevedo es enfática en que las mujeres deben empezar a controlarse desde que entran en etapa fértil.

-En cada control ginecológico, exige que monitoreen peso y presión arterial.