Mamá primeriza después de los 40: riesgos y ventajas de postergar la maternidad

Dos especialistas nos explican cuáles son las implicaciones físicas y psicológicas de tener un hijo después de los 40

Por Viridiana Mirón

El calendario de la maternidad está cambiando. En las últimas décadas ha aumentado la cantidad de mujeres que deciden tener un bebé después de los 40 años, ya sea porque han dado prioridad a su desarrollo personal, profesional y económico antes que formar una familia o porque se han enfrentado a problemas de reproducción. Algunos estudios han demostrado que los embarazos a esta edad implican más riesgos. Según la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida (Red LARA), en América Latina se ha duplicado la frecuencia de embarazos en esta etapa.

Al respecto, nuevamujer.com conversó con el Dr. Carlos Maquita Nakano, ginecólogo y biólogo de la reproducción, quien explicó que "el embarazo en cualquier etapa tiene riesgos, pero en mujeres de más de 40 años las probabilidades de que se presenten problemas tanto para la mamá como para el bebé son mayores".

 

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De acuerdo con el especialista, a esta edad la mujer "debe de estar en el mejor peso posible para poder embarazarse y no tener tantas complicaciones. El sobrepeso aumenta la posibilidad de preeclampsia y diabetes gestacional". Otros de los riesgos son la hipertensión, amenaza de hemorragias o aborto en la segunda mitad del embarazo. "En el caso de los bebés, aumenta el riesgo de que nazcan con un peso muy elevado o muy bajo o de que haya un parto prematuro".

Por esa razón, antes de embarazarse, Maquita Nakano recomienda "acudir con un especialista para una consulta preconcepcional donde se analizará la calidad ovulación y su estado de salud con análisis de sangre, azúcar, colesterol, triglicéridos, etc. También es importante moderar el peso, mejorar la dieta y estilo de vida, hacer ejercicio y buscar un aporte extra de ácido fólico para prevenir defectos congénitos graves".

El ginecólogo explica que reproductivamente, la mejor etapa para embarazarse es entre los 23 y 30 años, ya que físicamente la mujer se encuentra en mejor estado; sin embargo, si se embaraza a los 40 debe acudir con su médico mes con mes y realizar un control prenatal para poder predecir si tendrá una complicación o no".

Por su parte, Paola Saenz, psicoanalista de la Sociedad Psicoanalítica de México, explica que cuando una mujer decide tener un hijo después de los 40 años no sólo se enfrenta a las desventajas físicas que implica embarazarse en esta etapa, sino también a los prejuicios sociales, es por eso que es necesario contar con madurez emocional para afrontar los nuevos retos. "La madurez emocional implica que la persona ya ha meditado y analizado realmente el porqué de ese anhelo de ser madre".

"Un embarazo a los 40 aumenta las probabilidades de que el bebé sufra de una malformación genética o de que suceda un aborto, lo cual representa para la madre un impacto emocional para el cual tiene que estar preparada psicológicamente, pero a pesar de las desventajas físicas, existen varias ventajas, ya que la mujer a los 40 se espera que tenga mayor solvencia económica, una pareja estable y una mayor madurez emocional para tener un hijo. Además, tiene mayor tiempo y disposición para estar con su bebé, porque ya no hay tanta necesidad ni anhelo de socializar o salir de fiesta", explica Saenz y agrega que en esta etapa la mujer puede concentrarse mejor en ser madre ya que "por su experiencia tiene mayores herramientas emocionalmente y psicológicamente para tomar decisiones y enfrentar nuevos retos como lo es tener un hijo".

La psicoanalista asegura que "tener hijos después de los 40 tiene mayores desventajas a nivel físico, pero las ventajas a nivel psíquico y a nivel emocional pueden ser mucho mayores que las de una personas que sea menor", pero aclara que todo dependerá de cada persona, pues habrá mujeres jóvenes con mayor madurez emocional que alguien mayor.

PREECLAMPSIA

– Esta condición se caracteriza por la presencia de hipertensión arterial y proteína en la orina después de la semana 20 de gestación.
– Afecta alrededor del 5% de las mujeres embarazadas.
– En América Latina, una cuarta parte de las muertes maternas se relacionan con preeclampsia y eclampsia.

 

DIABETES GESTACIONAL

– Se caracteriza por hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre) que aparece durante el embarazo.
– Las mujeres con diabetes gestacional corren mayor riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo y el parto, y de padecer diabetes de tipo 2 en el futuro.